Militantes y organizaciones políticas anunciaron que se concentrarán frente al domicilio de la expresidenta, Cristina Kirchner, para manifestar su respaldo antes de que parta hacia la audiencia judicial, en la que será indagada por el juicio por la causa conocida como “Cuadernos”, que se realizará este martes en los tribunales federales de Comodoro Py.
Según trascendió en las últimas horas, la convocatoria comenzará a las 7 de la mañana frente al edificio ubicado en la calle San José 1111, en el barrio porteño de Constitución, donde la exmandataria cumple arresto domiciliario por la condena en la causa Vialidad. Desde allí, la militancia prevé acompañar su salida rumbo a los tribunales federales.
La movilización es impulsada por el espacio denominado “Argentina con Cristina”, un ámbito en el que confluyen distintas organizaciones políticas y sociales vinculadas al kirchnerismo. Entre ellas tiene participación activa La Cámpora, la agrupación que conduce el diputado nacional, Máximo Kirchner.
De acuerdo con fuentes cercanas al espacio político, el objetivo de la convocatoria es acompañar simbólicamente a la expresidenta en el momento previo a su presentación judicial. En ese marco, militantes permanecerían en el lugar hasta su regreso a la vivienda una vez finalizada la audiencia.
En el entorno político de la exmandataria sostienen que la escena tendrá una fuerte carga simbólica en medio del proceso judicial que atraviesa. “La idea es despedirla cuando salga rumbo a Comodoro Py y esperarla en el mismo lugar cuando regrese”, explicaron fuentes cercanas a la organización de la movilización.

La indagatoria a Cristina Kirchner se llevará a cabo en la Sala AMIA de los tribunales federales, uno de los espacios destinados a los juicios orales de mayor envergadura dentro del fuero federal. Allí, el Tribunal Oral Federal N°7 tomará declaración a la ex vicepresidenta en el marco del proceso que investiga presuntos pagos ilegales vinculados a contratos de obra pública durante los gobiernos kirchneristas.
Mientras tanto, en el entorno de Cristina Kirchner cuestionan el cambio hacia una audiencia presencial, dado que el juicio se desarrollaba con audiencias remotas. Según colaboradores cercanos a la exmandataria, el proceso “se venía llevando de manera normal, rápido y ágil”, con las partes ejerciendo su defensa sin inconvenientes.
Desde ese sector interpretan que la citación presencial tiene un impacto que trasciende lo estrictamente judicial. “Necesitan esa foto”, señalaron fuentes del círculo político de la expresidenta al referirse a la imagen de Cristina Kirchner ingresando nuevamente a los tribunales de Comodoro Py.
Además, en el kirchnerismo consideran que la exposición pública de la audiencia responde a una dinámica de presión política y mediática sobre el proceso judicial. En ese sentido, colaboradores de la exmandataria resumieron su diagnóstico con una expresión que circula en ese espacio político: “Pan y circo”.

En paralelo a la convocatoria militante, el operativo de seguridad para la jornada ya comenzó a organizarse, ya que la Policía Federal y la Policía de la Ciudad trabajan en un esquema conjunto que incluirá controles de tránsito, vallados y presencia policial tanto en el barrio de Constitución como en el perímetro de los tribunales federales.
El contexto judicial de la declaración de Cristina Kirchner
La declaración de Cristina Kirchner se inscribe dentro del juicio por la causa conocida como “los cuadernos de las coimas”, una investigación que analiza un presunto sistema de recaudación ilegal de dinero vinculado a empresarios de la obra pública durante los gobiernos kirchneristas.
El expediente se originó a partir de los registros elaborados por el chofer, Oscar Centeno, quien detalló en cuadernos distintos recorridos en los que se habrían recolectado pagos de empresarios. A partir de esa información se abrió una investigación que incluyó decenas de declaraciones bajo el régimen de imputado colaborador.
La fiscalía sostiene que esos pagos formaban parte de un mecanismo sistemático de recaudación ilegal vinculado a contratos de obra pública. Según esa hipótesis, los fondos eran recaudados por funcionarios del entonces Ministerio de Planificación y posteriormente distribuidos dentro de la estructura política.

Cristina Kirchner rechaza las acusaciones y sostiene que el proceso judicial forma parte de una persecución política. El juicio es llevado adelante por el Tribunal Oral Federal N°7, integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Germán Castelli y Fernando Canero, mientras que la acusación está a cargo de la fiscal general, Fabiana León.
