No hay dudas que entre las grandes falencias que hoy tiene la gestión municipal es la acumulación de basura por distintos sectores de Mar del Plata. Esto se puede ver “in situ” en la esquina de 1º de Mayo y Castelli en pleno corazón del barrio Bernardino Rivadavia.
Pero no solo es ahí donde crecen los microbasurales, que provocan quejas al por mayor, pero que videntemente la gente del EMSUR no puede o no tiene la capacidad pare poder resolverlo. Ahí, por la desidia de algunos vecinos y la ineptitud de funcionarios municipales hace que se viva en contacto diario con focos infecciosos.
Ahora desde la Comuna le quieren cobrar multas a quienes arrojen desperdicios en la vía pública, mientras que la empresa encargada de la recolección, se llena los bolsillos con el dinero que le pagamos todos los marplatenses sin que nadie los controle.
