La nafta súper se dispara y ya subió casi 7% en marzo: “La incertidumbre es total”

El conflicto en torno al Estrecho de Ormuz disparó el precio del crudo a nivel global y el traslado a los precios locales fue casi inmediato. En Mar del Plata, el presidente de la Cámara de Expendedores advierte que la incertidumbre es total y que nuevas subas dependen, casi exclusivamente, de la evolución bélica.

La guerra en Medio Oriente llegó al surtidor. En lo que va de marzo de 2026, la nafta súper acumuló una suba del 6,82% en Mar del Plata, pasando de $1.730 a $1.848 por litro, mientras que el gasoil común trepó un 6,12%, de $1.798 a $1.908. Desde el 31 de diciembre pasado, la nafta súper ya acumula una escalada del 11,4% y el gasoil común un 12,1%.

El disparador es la escalada bélica en Irán y la amenaza de un bloqueo en el Estrecho de Ormuz, arteria por la que circula una porción crítica del suministro petrolero mundial. Con los precios locales desregulados y atados al mercado internacional, el traslado fue directo.

“Si se traba el estrecho, el mundo puede ir a un colapso energético”

Patricio Delfino, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Mar del Plata, no minimizó el escenario: “El petróleo pareciera que se queda en el orden de los 100 dólares, a menos que ocurra algo mucho más desagradable que lo que ya está sucediendo”, señaló en diálogo con el Retrato.

“Si se traba el estrecho y no circulan barcos, el mundo puede ir a un colapso energético. Precios absolutamente disparados, más de 120 dólares, sin un techo imaginable.” sentenció el dirigente trazando el peor escenario posible.

En ese contexto, Delfino evaluó que ni el anuncio de Donald Trump sobre una pronta resolución del conflicto ni la liberación de reservas estratégicas lograron calmar los mercados. “Son cifras insignificantes (170 millones de barriles) al lado de lo que circula a diario por el estrecho”, remarcó. “La incertidumbre es total.”

El “barril criollo” que no llegó

Ante la suba de precios, una pregunta recorre el sector: ¿podría el gobierno nacional intervenir transitoriamente para desacoplar el precio interno del internacional? Delfino explicó que ese mecanismo existe y tiene hasta el apodo de “barril criollo”. Es un precio sostén (o tope, según el caso) para el barril de petróleo crudo en el mercado interno. Se utiliza justamente para desacoplar el surtidor local de las corridas del precio internacional (como la actual por Irán).

“Se podría haber fijado un precio interno, por una razón extraordinaria y por un tiempo breve. Eso de hecho no se hizo”, afirmó. El sector energético atraviesa, según su análisis, una tensión particular, Argentina cuenta hoy con excedentes de producción gracias a los récords de Vaca Muerta, lo que en teoría daría margen para una intervención transitoria sin dañar las señales de inversión. “Podríamos darnos ese lujo”, dijo. Pero aclaró los límites: “No te podés pasar, porque si te pasas generás que se frenen las inversiones.”

Por ahora, el gobierno no actuó. “No hubo intervención pública, ni un llamado a las empresas, ni una resolución del Ministerio de Economía. Los precios hoy son completamente libres”, detalló Delfino. Por el momento, la administración de Javier Milei, a través de la Secretaría de Energía, reafirmó que la prioridad es la convergencia con los precios internacionales para incentivar las inversiones en Vaca Muerta y ve la posiblidad del “barril criollo” como un retroceso.

La película larga de los precios

El salto de marzo se inscribe en una transformación de precios que arrancó con la asunción de Javier Milei a fines de 2023. En aquel momento, con el tipo de cambio oficial muy rezagado, los combustibles estaban, en palabras de Delfino, “regalados”: “Con un dólar blue comprabas tres litros. Eso no pasaba en ningún lugar del planeta.”

El proceso de sinceramiento que siguió llevó el precio de la nafta de $260 a superar los $1.800 en poco más de dos años, con el consumo pagando las consecuencias.

No obstante, Delfino matizó el diagnóstico: “El mercado está ajustado, no se está vendiendo muchísimo, pero tampoco hay un derrumbe. Está más o menos estabilizado. El negocio de la estación de servicio es rentable hoy con este volumen de venta.”

¿La gente migra de la premium a la súper?

Consultado sobre si la suba está generando un corrimiento del consumidor hacia combustibles más económicos, Delfino relativizó el fenómeno. En su propia estación de ruta, en lo que va del mes, el 34% de las ventas de nafta correspondieron al producto premium, una proporción que describe como “muy buena” y levemente superior al promedio histórico del 30%.

“El que lo puede pagar, lo paga, no le calienta mucho. Aprovecha las promociones de las aplicaciones, combina descuentos del banco con los de la marca y carga el mejor combustible”, observó. Y sintetizó la otra cara de la situación: “El que no carga ya no carga hace rato porque no tiene un mango. Ese ya guardó el auto o lo usa poquísimo.”

Con el conflicto en Medio Oriente sin fecha de resolución y los precios locales sin ningún mecanismo de amortiguación activo, el escenario para las próximas semanas depende de variables que ningún actor local puede diagnosticar. Como resumió Delfino: “Todo está sujeto a ver qué pasa con la evolución del conflicto. Lamentablemente, hasta que eso no se resuelva, el nerviosismo y la volatilidad van a seguir.”