Empresario español espera con optimismo el verano en un mundo convulsionado

(el Retrato en España) En el corazón del norte de Mallorca, la ciudad de Alcúdia vuelve a mirar al horizonte con expectativas renovadas. Con el verano europeo cada vez más cerca, empresarios y operadores turísticos analizan el escenario internacional atravesado por el conflicto en Medio Oriente y sus posibles impactos en uno de los destinos más emblemáticos del Mediterráneo.

Entre ellos se encuentra BartoloméTolo” Llabrés San Pedro, empresario hotelero que gestiona el Cas Ferrer Nou Hotelet y la Fonda Llabrés en Alcudia ,dos establecimientos con fuerte identidad local que combinan tradición y hospitalidad en el casco histórico de la ciudad mallorquina. Desde su experiencia, el panorama turístico está marcado por una mezcla de optimismo y prudencia, especialmente en un mundo atravesado por tensiones geopolíticas.

Expectativas ante un escenario internacional incierto

“Hoy lamentablemente el mundo está convulsionado con este tema de la guerra en Irán. Aunque parezca que no nos toca o que está lejos, siempre hay algún coletazo. A veces alguna medida o algún cambio en los destinos turísticos termina afectándonos, para bien o para mal”, explica Llabrés al analizar el contexto actual.

El empresario recuerda que los conflictos internacionales han tenido históricamente efectos inesperados en el turismo europeo. Según señala, cuando estallan crisis en regiones cercanas al Mediterráneo oriental, muchos viajeros replantean sus planes y buscan destinos considerados más seguros.

“Recuerdo, por ejemplo, cuando ocurrió la Primavera Árabe. Mucha gente que tenía vacaciones previstas en Egipto o Turquía canceló esos viajes y tuvo que reorganizar sus vacaciones. En ese momento, destinos como Mallorca recibimos muchos clientes de última hora. La guerra vino de un día para otro y esas reservas terminaron llegando aquí”, relata.

Sin embargo, Llabrés también subraya que cada conflicto genera incertidumbre en los viajeros y puede afectar el volumen global de desplazamientos.

“Muchos clientes se preguntan si van a poder viajar y hacia dónde hacerlo. Pero lo que ocurre en Oriente Medio nos queda lejos y aquí tenemos una sensación de seguridad total. No creo que vaya a ocurrir nada en nuestro entorno inmediato”, afirma.

En ese sentido, considera que algunos destinos turísticos que ya han vivido tensiones en los últimos años podrían verse más afectados. Países como Turquía, que reciben grandes flujos de turistas internacionales, incluidos alemanes y rusos, podrían experimentar más impacto que Baleares.

Alcúdia y la evolución del turismo mallorquín

Más allá de la coyuntura internacional, Llabrés San Pedro describe una transformación profunda en el modelo turístico de Mallorca y particularmente en Alcúdia, una ciudad que combina patrimonio histórico, playas y servicios hoteleros de alto nivel.

“Aquí tenemos una tradición turística desde los años 60. Desde entonces el crecimiento ha sido constante, casi geométrico. Pero en las últimas décadas la apuesta cambió: ahora se busca más calidad que cantidad”, sostiene.

En los inicios del boom turístico español, explica, el objetivo era ampliar la oferta con nuevos hoteles y zonas de desarrollo. Hoy, en cambio, el desafío consiste en mejorar la calidad de la infraestructura existente.

“Antes se trataba de abrir más hoteles y expandir las zonas turísticas. Ahora muchas áreas están saturadas y lo que se busca es reconvertir los establecimientos para ofrecer más calidad: hoteles de cuatro y cinco estrellas, menos masificación y una experiencia más cuidada”, señala.