En la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el presidente Javier Milei protagonizó un encendido discurso en el que combinó el repaso de su gestión con reiteradas críticas y chicanas dirigidas a la oposición presente en el recinto. A lo largo de su exposición lanzó calificativos como “fascistas”, “manga de chorros” y “mentirosos”, en especial contra el kirchnerismo.
El mandatario inició su intervención en medio de cánticos de “Presidente, Presidente”. Con el micrófono en ambas manos y girando hacia los bloques opositores, retrucó: “Ustedes también podrían gritar porque soy presidente de ustedes aunque no les guste”. La frase desató aplausos entre los oficialistas
Más adelante, mientras enumeraba logros de su administración y mencionaba la sanción de la Ley de Inocencia Fiscal, volvió a apuntar contra sus detractores: “No pueden aplaudir porque se les escapan las manos a bolsillos ajenos”, ironizó.
Las alusiones al kirchnerismo se repitieron durante buena parte del discurso. En uno de los pasajes, desafió: “Sigan con las operaciones que después los voy a ir a buscar cuando se caigan en la Justicia por mentirosos”. En otro tramo, al referirse a la libertad y la propiedad, sostuvo: “La justicia social es un robo”, y acusó a la oposición de haber promovido un trato desigual ante la ley.
Uno de los momentos de mayor tensión se produjo cuando respondió a cuestionamientos vinculados al diputado José Luis Espert. Allí redobló sus críticas y afirmó que la oposición “miente a la gente”, al tiempo que insistió con cuestionamientos judiciales contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al mencionar causas como la de los Cuadernos, el Memorándum con Irán y Vialidad.
Tras esas declaraciones, el oficialismo celebró con aplausos y cánticos, mientras desde la oposición se escuchaban murmullos. Milei retomó entonces el hilo de su discurso para presentar el punto referido a la Ley de Modernización Laboral. En ese marco, cuestionó la situación heredada en materia de empleo y afirmó que, según los datos oficiales, el desempleo descendió durante su gestión.
Con tono irónico, también lanzó críticas a legisladores opositores por su interpretación de estadísticas económicas y volvió a remarcar diferencias ideológicas en torno al rol del Estado. “Sería divertido poder debatir si supieran algo”, expresó en uno de los tramos más polémicos.
En otro pasaje, al responder a acusaciones de “fascismo”, citó el libro La doctrina del fascismo para marcar distancia con esa ideología y volvió a confrontar con los bloques opositores.
Sobre el cierre, al referirse a la situación social y económica recibida, aseguró que su administración heredó “un Estado fallido en todos los ámbitos” y calificó de “pintorescos” a sus críticos, antes de continuar con la lectura formal del discurso.
