El ciclo lectivo 2026 no comenzará con normalidad en la ciudad. SUTEBA y el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM) ratificaron su adhesión a la huelga nacional de CTERA. La eliminación del FONID, el rechazo a la oferta salarial de la Provincia y la preocupación por la infraestructura escolar marcan el pulso de un conflicto que anticipa un marzo de tensión en el sector docente.
El próximo lunes 2 de marzo, las aulas de Mar del Plata permanecerán vacías. Lo que en los días previos asomaba como un escenario de incertidumbre terminó de confirmarse, tanto los docentes que dependen de la órbita del gobierno bonaerense como aquellos que integran el sistema educativo municipal se plegarán al paro general, imposibilitando el inicio normal del ciclo lectivo 2026.
La medida de fuerza responde a un doble frente de conflicto. Por un lado, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que nuclea a gremios como SUTEBA y FEB, rechazó la reciente oferta salarial del gobierno provincial, que estipulaba incrementos de entre el 1,5% y el 3% según la categoría, acompañados de un bono. Por otro lado, la confederación nacional CTERA convocó a una huelga en todo el país para exigir la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y el envío de recursos coparticipables para educación.
A este complejo panorama se sumó la confirmación del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), despejando las dudas sobre el funcionamiento de las escuelas locales.
En diálogo con el Retrato, Alejandra Ayek, Secretaria Docente del STM, fue explicó: “Nosotros tenemos un mandato de asamblea sectorial que, cuando el paro está decretado por CTERA a nivel nacional, el sector docente del sindicato adhiere a la medida”.
El impacto de la quita del FONID en los bolsillos
El reclamo central que unifica a las distintas jurisdicciones es el drástico recorte salarial provocado por las políticas del gobierno nacional, fundamentalmente la eliminación del FONID. Este ítem, que la Nación enviaba históricamente a las provincias, representaba una porción vital del sueldo.
“El incentivo docente siempre significó entre un 10% y casi un 20% del salario. Hoy estamos hablando de salarios que tienen un básico de 320.000 pesos. Son salarios bajos”, advirtió Ayek, señalando que si bien el docente municipal percibe una bonificación especial propia de la comuna, la base de cálculo está atada a la negociación provincial, en la cual no tienen participación directa.
Desde SUTEBA General Pueyrredon, su Secretario General, Gustavo Santos Ibáñez, cuantificó el impacto de esta pérdida en la economía de los maestros en diálogo con el Retrato. “El Estado garantizaba cerca de 150.000 a 170.000 pesos por cargo. Como se cobran hasta dos cargos, estamos hablando de casi 250.000 pesos por mes menos que cada docente en la provincia de Buenos Aires tiene en su salario. Es una merma muy importante”, detalló.
Para Santos Ibáñez, la crisis actual responde a una política de asfixia planificada por la administración de Javier Milei. “Ejecutó el presupuesto educativo más bajo de los últimos 30 años. Esto significa menos construcción de escuelas, menos capacitación, menos becas y menos masa salarial”, denunció el dirigente, quien además rechazó el proyecto oficialista de “libertad educativa”, acusándolo de “desresponsabilizar al Estado de garantizar la educación como derecho social y dar entrada al mercado”.
Infraestructura: entre el esfuerzo local y el desfinanciamiento
Más allá de la contienda salarial, el estado edilicio de las escuelas sigue siendo un factor de preocupación. En el ámbito municipal, que cuenta con 65 edificios y 84 servicios educativos, Ayek reconoció que se está trabajando junto a la Secretaría de Educación local, aunque persisten deficiencias estructurales. “Se verificó el agua en los tanques y se hicieron arreglos menores en unos 20 establecimientos. Quedan obras importantes que tendrán que pasar por licitación, como filtraciones y techos. No te diría que estamos 10 puntos, pero se está trabajando”, evaluó la referente del STM.
En el sistema provincial, la mirada de SUTEBA contrasta los esfuerzos de la gestión de Axel Kicillof con el ahogo financiero de la Nación. Santos Ibáñez recordó que años atrás el 60% de las escuelas locales presentaba problemas de calefacción, una cifra que la Provincia logró reducir a solo 10 establecimientos conflictivos el año pasado. Sin embargo, alertó sobre el escenario actual: “Las políticas de desfinanciamiento del gobierno de Milei están impactando en los consejos escolares. Ya hay problemas de fondos para lo que va a ser la infraestructura”.
De cara a las familias que intentan organizar su rutina para marzo, el pronóstico gremial no es alentador. Ante la pregunta de si la huelga del lunes será un hecho aislado, la respuesta de los dirigentes anticipa un ciclo lectivo turbulento. “No me arriesgaría a decirte que esta medida vaya a dar enseguida frutos. Será un año en el que tendremos que seguir solicitando que se le dé importancia a la educación y al salario”, concluyó Ayek. Santos Ibáñez, en la misma sintonía, remató: “El plan de lucha siempre es continuo. La prolongación del no inicio de clases es posible”.
