Jowen Cerezuela, fundador de la marca que rescató la auténtica receta del postre Balcarce, analiza la dinámica comercial del verano marplatense. En su rol de empresario pyme, advierte sobre la desproporción en los valores de los alquileres comerciales, valora la recuperación del consumo local y anuncia la inminente expansión de la firma hacia Capital Federal.
Jowen Cerezuela, fundador de “El Original – Sabores Balcarceños”, marca que impulsó en 2013 junto a su tío Mario y su esposa Natalia Ramos, es guardián de la receta artesanal de su abuelo Ángel, uno de los pasteleros clave en la creación del mítico Postre Balcarce en la década de 1940. Sin embargo, más allá del peso de la historia que sostiene, Cerezuela es hoy un empresario pyme que debe lidiar con la coyuntura económica de Mar del Plata.
Al evaluar el desarrollo del verano 2026, su mirada evita la coyuntura turística tradicional y se centra en la fidelidad del cliente residente. “Para mí las temporadas normalmente son parecidas. Yo me baso en el público local, no en el turismo”, explica Cerezuela.
“Vi una temporada tranquila en Mar del Plata. La verdad es que a mí no me generó una caída estrepitosa. Me parece que las temporadas ya no son, hace rato, lo que eran antes, hoy hay que tomarlo como un plus, no como la salvación. Hace tiempo que no me apoyo en eso”, reflexiona.
El consumo, la crisis superada y los costos

La estabilidad actual contrasta fuertemente con los años previos. Cerezuela recuerda los períodos 2022 y 2023 como los peores en materia de ventas, bordeando la quiebra. Su análisis sobre esa etapa aporta una visión interesante sobre el comportamiento del consumidor, donde en tiempos de alta incertidumbre, la gente priorizó la compra de bienes durables como resguardo contra la inflación, restringiendo el gasto en alimentos de disfrute, como la pastelería. A partir de 2024, con el cambio de escenario económico, las ventas recobraron su volumen histórico.
Hoy, al desglosar los costos que desvelan a un emprendedor para mantener las persianas levantadas, Cerezuela hace una distinción fundamental. A diferencia de otros empresarios que apuntan contra las cargas sociales, él defiende la mejora salarial. “El costo laboral yo no lo tomo como algo malo, porque está recuperando el consumo de la gente, es una retroalimentación. Yo no me puedo quejar porque eso vuelve a mi negocio al fin y al cabo”, argumenta.
El verdadero foco de conflicto, asegura, está en el sector inmobiliario. “Los alquileres están un poco desproporcionados. Uno está vendiendo al mismo precio o hasta más bajo en dólares que hace seis años, pero los alquileres se han ido a más del doble”, advierte. Para el empresario, esta distorsión responde a la falta histórica de crédito, lo que empuja a los propietarios a buscar retornos de inversión irrazonables del 10% o 12% anual.
A esta barrera inmobiliaria le suma la burocracia local. Al reflexionar sobre si Mar del Plata es una plaza amigable para el desarrollo privado, señala que la mayor falla del municipio radica en la “falta de agilidad para habilitar” proyectos vinculados a la economía real y productiva.
El salto hacia Buenos Aires
A pesar de los obstáculos burocráticos y los vaivenes macroeconómicos, “El Original” se prepara para concretar un objetivo trazado originalmente en 2019 y postergado por la pandemia: la expansión fuera de los límites de la ciudad.
Comercializar un producto alimenticio artesanal de estas características exige habilitaciones estrictas y una logística de frío especializada. Con esos permisos finalmente aprobados, la empresa alista su próximo gran paso. “La última novedad es que ya estamos prontos, el mes que viene o en abril, vamos a hacer base en Buenos Aires”, anticipa Cerezuela.
La firma operará con un esquema de distribución mayorista y reparto a domicilio que cubrirá la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y la Zona Norte del conurbano. “De tanto que nos lo pide la gente, creemos que ya es el momento. Todo es inversión y todo lleva tiempo y dinero, pero de a poquito se va solucionando”, concluye el empresario.
