Del 12 al 14 de mayo, la Sociedad Rural de San Francisco albergará la muestra agroindustrial más importante de la cadena láctea en el Cono Sur. En la previa del evento, su organizador, José Iachetta, dialogó con el Retrato sobre la paradoja de una producción en alza frente a la rentabilidad en baja, el impacto en las pymes queseras y la revolución de producir carne en los tambos para sostener los márgenes.
Del 12 al 14 de mayo, con una jornada adicional de recorridos a campo el día 15, la provincia de Córdoba será sede de TodoLáctea 2026. La exposición, organizada por el Grupo TodoAgro, desplegará en un predio de 16 hectáreas a 230 stands y 300 marcas, integrando por primera vez a empresas de Brasil, Uruguay y Chile.
Sin embargo, detrás del despliegue tecnológico y la vidriera comercial, la industria atraviesa un momento crítico. José Iachetta, director y coordinador general de la muestra, analizó la coyuntura del sector, describiendo una paradoja que hoy asfixia a los productores, con un notable incremento en el volumen de leche que no encuentra su correlato en la rentabilidad.
La paradoja productiva y el ahogo de las pymes
“El sector lechero está atravesando un momento muy desafiante”, reconoció Iachetta. La lechería respondió con una producción casi un 10% superior en la comparativa interanual entre 2024 y 2025. El problema radicó en la depreciación del producto: “El precio se cayó de aquellos más de 40 centavos de dólar por litro que tenían en 2024, a 33 o 34 centavos en este 2025”, detalló el especialista.
En el mapeo de la cadena de valor, las pymes queseras emergen como el eslabón más vulnerable. Su dependencia casi exclusiva de un mercado interno debilitado las sitúa en una posición frágil frente a los más de mil millones de litros excedentes que se produjeron a nivel nacional.
El consumo interno, estimado en 185 litros por habitante al año, esconde además una profunda desigualdad social. Iachetta advirtió que mientras el sector de mayor poder adquisitivo consume cerca de 300 litros equivalentes anuales, en tanto los más postergados apenas alcanzan los 70 u 80 litros. “La macroeconomía ha encarecido tremendamente los gastos inflexibles como la luz o el combustible. Antes representaban un cuarto del salario, hoy superan el 50%”, explicó, argumentando que la caída de las ventas no responde únicamente a la dispersión de precios en las góndolas, sino a una severa restricción del presupuesto familiar.
Ante este panorama, el director de TodoLáctea proyectó un futuro inmediato donde la eficiencia será la única garantía de supervivencia, estimando que la desaparición de tambos continuará a un ritmo del 2,5% al 3% anual, arrastrando también a un centenar de industrias que hoy “caminan por el borde de la cornisa”.
“Beef on Dairy”: la carne como salvavidas del tambo
Para contrarrestar la crisis de los márgenes lecheros, la exposición pondrá un fuerte énfasis en la capacitación técnica y las nuevas estrategias comerciales. Uno de los ejes centrales será el concepto de “Beef on Dairy”, una práctica que consiste en obtener carne a partir de vientres lecheros.
“En Estados Unidos, un tercio de la carne que se consume proviene de un vientre lechero”, ilustró Iachetta. La estrategia implica utilizar genética de razas carniceras, como Angus, para inseminar vacas Holando. El resultado es un animal de cruza altamente demandado por los frigoríficos, ya que acorta los días de alimentación en feedlot, mejora la ganancia diaria de peso y reduce el riesgo de decomisos.
Para el productor, esta diversificación funciona como un salvavidas financiero. “Le agrega valor al tambo, implica casi un mes más de leche pensado en términos porcentuales. El productor que cobra 12 meses al año, cobraría 13 si hace bien un planteo de carne”, calculó el coordinador. Para profundizar en esta tendencia, la muestra contará con las disertaciones de Lorna Marshall (Estados Unidos) y Miguel de Achával.
Recambio generacional y la agenda de competencias
La modernización del sector, impulsada por la robótica, las puertas inteligentes y el concepto de “Tambo 360” (orientado a la sustentabilidad y la generación de biogás), busca no solo optimizar recursos, sino también atraer a las nuevas generaciones.
Con un aporte al PBI cercano a los 15 mil millones de dólares y exportaciones que representan el 25% de su producción, la industria láctea necesita garantizar su recambio laboral. En esa línea, TodoLáctea albergará las Olimpíadas Lecheras Nacionales (que este año repartirán 4 millones de pesos al primer puesto, auspiciadas por La Serenísima) y lanzará el inédito Desafío Universitario, donde estudiantes de carreras afines deberán proponer soluciones reales tras inspeccionar un establecimiento.
A la oferta educativa se sumarán las clásicas competencias de calidad, incluyendo la Copa Argentina de Quesos con Ojos, la Copa de la Muzzarella, el certamen de Dulce de Leche y la Plaza de los Forrajes Conservados, además de la imponente exhibición genética que coronará a la mejor vaca de la región centro y premiará, en una categoría especial, a la mejor vaca de ordeñe robótico del país.
