¡Cuanto talento desperdiciado en la historia política argentina!

Por Carlos A. Bozzi (*) Mucho tiempo atrás, 28 de Junio de 1966, un nutrido conjunto de intelectuales argentinos, apoyados por las armas del General Juan Carlos Onganía, se hicieron cargo de la primera etapa de la “modernización del país”.

Con aquellos militares, llegaron al poder, quizás el grupo de civiles más “académicos” que haya tenido la derecha argentina. Los Krieger Vasena, los Borda, los Halperín, por nombrar solo algunos de ellos, construyendo la base jurídica, política y económica en la cual se asienta hoy, buena parte del Estado Nacional. Reformas al Código Civil , al Código Penal, nuevos códigos de procedimientos , ley de seguros, de  sociedades comerciales, de concursos y quiebras, ley para protección de discapacitados, ley de cooperativas, etc., fueron solo algunas de las “construcciones” que dejaron para la posteridad, muchas de las cuales aún perduran.

“Anunciando Apocalipsis van de salvadores y si les dejas, te pierdes infaliblemente. Manipulan nuestros sueños y nuestros temores, sabedores del que el miedo nunca es inocente (“Los macarras de la moral” J.M.Serrat)

Aquella “Revolución Argentina”, de Onganía y Lanuse, fue la antesala del “Proceso de Reorganización Nacional” de Videla y asociados. Una especie de impasse semiduro, un advertencia “sesuda” que le decía a la sociedad: ¡ Ojo, después de nosotros, vienen los duros! ¡Hagan caso.!” Y vinieron nomás, con nuevas leyes, nuevos procedimientos y la secuela de crímenes más grande de la historia del país.

Con las campañas políticas, por algunos, nos enteramos de que tenemos más escuelas, más caminos, más hospitales, más seguridad, más cuidado de la niñez, la infancia y la vejez, más policías, más y mejores leyes, sin tener en cuenta las que se están proyectando, vienen aún más brillantes.

Hay que seguirles a ciegas y serles devoto. Creerles a pie juntillas y darles la razón, que “El que no se quede quieto, no sale en la foto..” (Los macarras de la Moral.-J.M. Serrat).

Se habla mal de la policía, se la quiere reformar, transformar, hacerla profesional, alegando que es una estructura corrupta e ineficiente, mientras se reclutan más hombres para nutrirla de “nuevos elementos”, que aumentan y desnaturalizan “esa malquerida y necesaria estructura” , sin sueldos dignos, ni educación adecuada. ¡Ni que decir de la Justicia, por Dios!

Como hongos surgen los expertos en políticas de seguridad juvenil, de contención de la niñez, de educación del “delincuente”, ideando nuevas construcción de  cárceles, que, por lo proyectado, parecieran que en su interior funcionarán algo así como universidades similares a las del primer mundo . Toda una incógnita.

Se busca en las villas el origen de la delincuencia y de la droga, olvidando (¿o no?) que el tráfico de estupefacientes, no se organiza en esos lugares. Se ha   descubierto que existen chicos y chicas que son padres a los 16 años y abuelos antes de los treinta. Que hay menores que duermen en la calle, en las veredas del Congreso, a pocas cuadras de la Casa Rosada,  en los andenes de los subterráneos o en las terminales de micros, alineados en colchones negros de miseria y que al día siguiente, deambulándolo por la ciudad, son parte de un problema a solucionar, que por el momento, consiste solo en despertalos y hacerlos circular por las calles.

Pero ¡ cuanto talento que teníamos desperdiciado ¡.¿Dónde estaban estos estudiosos de la realidad social estos últimos cincuenta años?.¿De dónde salieron estos personajes? ¿Dónde estaban cuando la geografía del país mostraba un cuadro de pobreza creciente, desnutrición infantil, degradación familiar e instrucción escolar cero? ¡Ah, ya sé! .Los que gobernaban eran los otros, por eso, ahora ellos tienen la misión de gestionar la reconstrucción nacional y  si los dejan, serán los mejores en llevarnos hacia la felicidad. Eso sí, con algún sacrificio, ignoro si para ellos,  pero breve para los ciudadanos.

Y tu cabeza está llena de ratas. Te compraste las acciones de esta farsa y el tiempo no para. Yo veo el futuro repetir el pasado,
veo un museo de grandes novedades y el tiempo no para, no para”.-
(“El tiempo no para”, Bersuit Vergarabat).

Es tanto lo que hablan estos “talentos” que nos quieren convencer que estamos como estamos, por la responsabilidad de Alfonsín que no supo gobernar en 1983 o por el festival menemista de los años 90 o por la ineficacia de De La Rúa en el 2000,o por la transición negociada de Duhalde o por los gobiernos “K” que le sucedieron.

Eso sí, aunque alegan que ellos nunca estuvieron en ninguno de estos gobiernos, ni como ministros, legisladores o simpatizantes nadie les cree, porque en realidad participaron de todos.

Da pena, como dije antes, tanto esfuerzo  dialéctico, en pos de pretender una explicación de nuestra historia, mientras se busca adhesiones y votos a cada “nueva” propuesta, que de “nueva” solo tiene palabras distintas a la anterior, pero el mismo contenido de siempre. Solo haciendo un repaso de las características de cada uno de los personajes que transitan actualmente la vida de los argentinos, podrá el ciudadano votar con sensatez. Y en caso de que no encuentre las opciones convenientes, no bajar los brazos y buscar las formas de participación que impida a todos estos “talentos desperdiciados”, seguir haciendo su negocio de discurso sin soluciones, que destruyen despiadadamente  todo el patrimonio nacional.

 Si no fueran tan temibles, nos darían risa. Si no fueran tan dañinos, nos darían lástima. Porque como los fantasmas, sin pausa y sin prisa, no son nada si les quitas la sábana”. (J.M.Serrat: “Los macarras de la moral”.).-

( * )Abogado

Sobreviviente de “La Noche de las Corbatas”