El tesorero de la UCIP y propietario del tradicional crucero Anamora, Eduardo Mayer analizó el cierre de la temporada de verano. En diálogo con el Retrato, advirtió sobre los altibajos en la afluencia turística, el impacto del “turismo joven” focalizado en el sur y la necesidad de contar con previsibilidad en los feriados para sostener a Mar del Plata durante el invierno.
Eduardo Mayer, referente de la Cámara de Recreación, titular del sector turismo de la UCIP y dueño del emblemático Crucero Anamora, definió el desempeño de la temporada como una temporada irregular. “Comenzamos en el mes de diciembre con una actividad bastante mala. El fin de semana del 8 de diciembre tendría que haber traído muchísima gente y no fue así”, relató en entrevista con el Retrato. El repunte recién se sintió durante las fiestas de fin de año y encontró su punto cúlmine en el fin de semana largo de Carnaval, donde la ciudad lució colmada.
Sin embargo, el volumen de visitantes no se tradujo linealmente en rentabilidad. “La verdad que se veía muchísima gente, pero igualmente cuidaban el consumo”, explicó Mayer, señalando que el buen clima durante el Carnaval traccionó las ventas en los polos gastronómicos y comerciales, como la calle Güemes, pero en líneas generales la temporada registró “un poco menos de actividad que el año anterior”.
El bolsillo flaco y la estrategia de congelar precios
La retracción del consumo golpeó de lleno al sector recreativo, a menudo considerado un gasto prescindible dentro del presupuesto de vacaciones familiares. Para contrarrestar esta tendencia, Mayer absorbió la inflación en el crucero Anamora. “Nosotros tuvimos un acierto con no aumentar los valores, nos mantuvimos con los mismos precios y eso nos generó un poco más de actividad”, admitió el empresario. La decisión responde a una lectura cruda de la realidad económica: “Se nota que a la gente le cuesta, tiene poco poder adquisitivo. A una familia de cuatro, cinco o seis personas, el costo general de una actividad recreativa le cuesta, y lógicamente buscan promociones”.
Al ser consultado sobre si Mar del Plata quedó “cara” frente a destinos internacionales como Brasil, Mayer aseguró que el mercado local se autorreguló. Si bien admitió que a principio de temporada los valores eran superiores, destacó que hubo un “retoque general” o congelamiento de tarifas. “Estamos casi competitivos. El problema es que, por más que nosotros estemos baratos, el poder adquisitivo de la gente no es bueno, entonces tampoco puede gastar”, sentenció.
El fenómeno del “turismo joven”
Otro de los ejes del análisis fue la consolidación del turismo joven, un segmento que moviliza multitudes pero cuyo derrame económico no está del todo claro. Para Mayer, este fenómeno se encuentra fuertemente encapsulado en la zona sur.
“Es un segmento interesante, trae gente de buen nivel, pero por ahí no lo vemos reflejado en el comercio o en la gastronomía. Vienen puntualmente a una actividad que hay en ese lugar para ese día y después se van”, observó el dirigente de la UCIP, marcando la diferencia con el turismo familiar tradicional que consume de manera más transversal en los distintos corredores de la ciudad.
“Mar del Plata todo el año” y la expectativa invernal
Mirando hacia los próximos meses, Mayer retomó una bandera histórica del sector: la necesidad de sostener la actividad fuera de la temporada. Para el empresario, la clave del éxito invernal radica en la previsibilidad del calendario nacional.
“Tener tres o cuatro días una vez por mes significa que la gente de Capital y el Gran Buenos Aires pueda escaparse y tomar un poco de aire. Nosotros, como destino cercano, estamos en un pie de mejora”, analizó. No obstante, criticó la improvisación en la fijación de fechas, recordando que definir un feriado puente sobre la hora “no genera que la gente pueda venir rápidamente”.
Pese a la coyuntura, el dirigente mantiene un cauto optimismo de cara al invierno. “Dependemos del poder adquisitivo. Si la gente no tiene dinero, no va a poder venir. Pero los fines de semana largos nos ayudan mucho y creo que este invierno va a ser, dentro de todo, bastante interesante”, concluyó.
