La postal fue tan elocuente como incómoda: vecinos movilizados, reclamos concretos y un vacío difícil de disimular. La marcha del miércoles en Mar del Plata, convocada frente a una seguidilla de delitos que ya perfora cualquier estadística tolerable, dejó al descubierto una ausencia que hace ruido: la de la dirigencia política, sindical y buena parte de las organizaciones que suelen enarbolar la bandera de la seguridad… al menos cuando hay cámaras.
Silencio en la primera línea
Mientras los vecinos repetían cifras que estremecen, un hecho delictivo cada hora y media, la dirigencia eligió otro escenario. Ni funcionarios, ni referentes sindicales, ni muchas de esas ONG que encuentran en la inseguridad un terreno fértil para la declaración altisonante dijeron presente. La excepción fue el radical José María Conte, quien, sin estridencias, se mezcló entre los manifestantes y aclaró que lo hacía como un vecino más. Un gesto mínimo que, en contraste con el vacío general, terminó sobredimensionado. La escena invita a una pregunta incómoda: ¿la seguridad preocupa solo cuando rinde políticamente? Porque cuando el reclamo no tiene tarima ni micrófono, parece perder atractivo.
Promesas que se evaporan
La ironía se vuelve inevitable al recordar campañas recientes. Tanto Carlos Arroyo como Guillermo Montenegro hicieron de la seguridad un eje central de sus discursos. Promesas, diagnósticos y soluciones que hoy parecen archivadas en algún cajón de slogans vencidos. La ausencia en la marcha no es solo física: es también simbólica. Habla de una desconexión preocupante entre quienes gobiernan, o aspiran a hacerlo, y una ciudadanía que convive a diario con el miedo. Porque mientras la inseguridad no da tregua, algunos optan por el silencio estratégico. Insólito, sí. Pero, a esta altura, tristemente real.
Declaraciones que incomodan al poder
Las declaraciones de Martín Ferrá no solo aportan datos: incomodan. Porque detrás de cada cifra, esas que muestran una frecuencia delictiva que ya no sorprende sino que resigna, aparece una realidad difícil de maquillar. La inseguridad dejó de ser un problema en agenda para convertirse en un paisaje habitual, casi naturalizado. Ferrá describe un engranaje que, lejos de funcionar, parece girar en falso. La policía llega tarde o no llega; la política diagnostica mejor de lo que ejecuta; y en el medio, la Justicia… bueno, la Justicia. Ese actor clave que debería ordenar el caos parece haberse especializado en la contemplación. Porque ante estadísticas concretas, con nombres, modalidades y reincidencias, la respuesta no solo es insuficiente: es, muchas veces, invisible.
Un sistema judicial que parece dormido
La ironía se impone: con semejante volumen de datos y fundamentos, uno imaginaría un sistema judicial en estado de alerta permanente. Pero no. Todo indica que las cifras duermen mejor que las víctimas. ¿Cuántos números hacen falta para que un expediente pese más que la inercia?
Así, mientras los delitos se acumulan con rigurosa puntualidad, la reacción institucional se toma su tiempo. Tal vez demasiado. Porque en esta ecuación, la única variable que no espera es la gente, que sigue viviendo, y contando, los hechos en tiempo real. Insólito, sí. Pero cada vez menos excepcional.
Un termómetro de la gente de a pie
“Los vendedores ambulantes somos, muchas veces, quienes medimos el verdadero humor social. Somos el termómetro de la gente de a pie, porque estamos cara a cara con quienes llegan a la ciudad y con quienes viven el día a día contando cada moneda”, sostuvo Walter Rivero, secretario general y delegado regional del Sindicato de Vendedores Ambulantes de la República Argentina (SIVARA). El dirigente realizó un crudo análisis tras el fin de semana de carnavales. Si bien reconoció que hubo una importante afluencia de visitantes, advirtió que el movimiento no se tradujo en ventas significativas. “Vino mucha gente, pero con un perfil más cuidadoso, más austero. Se miró más de lo que se compró”, explicó. Según Rivero, la postal se repitió durante enero: calles colmadas, pero bolsillos cerrados.

Balance de una temporada que no cumplió
Al comparar con el mismo período del año anterior, el balance fue “de regular para abajo”. La temporada pasada había dejado márgenes más amplios; esta vez, los gastos operativos y los costos se mantuvieron altos, mientras que los ingresos se achicaron. “No se alcanzaron las expectativas y eso golpea fuerte en un sector que vive al día y depende exclusivamente del consumo directo”, remarcó.
Incertidumbre ante un invierno que anticipa duro
Rivero anticipó que, tras marzo, comenzará el desgaste habitual de la temporada baja. “El invierno será difícil, y lo más preocupante es que no hubo ganancias suficientes para hacer una diferencia que nos permita resistir los meses más duros. Se viene una etapa de incertidumbre que inquieta a todo el sector”, concluyó
SERÁ VERDAD?
… que aun retumban en los pasillos “voces en estado de crispación” por la posición tomada en el Senado por el representante marplatense respecto a la Reforma Laboral
… que la crítica más feroz habría llegado de su propio entorno ya que dejaron trascender que “nosotros acá en la Universidad somos los que damos la cara diariamente”
… que muchos micros contratados se vieron el viernes en la zona del Puerto con motivo del acto radical. Algunos se preguntaban si ¿llevaron a la gente por que no tenían plata para el viaje? o por ¿temor a no llenar el espacio reservado?
… que en un moderno y mas que bien puesto Showroom se habría instalado en el segundo piso del Concejo Deliberante
… que el mismo sería “explotado” por alguien muy cercana a uno de los ediles que allí habitan.
… que una “ilustre” figura, muy cercana a Intendente Interino, estaría mas que molesto con algunos colegas periodistas por sus críticas a la gestión.
… que ya ni siquiera no solo les atiende el teléfono, sino además que trata de desacreditarlos por notas que han difundido con funcionarios municipales que no son “de su palo”
… que Daniel Scioli no descartaría ir por la intendencia marplatense en el 2027
… que para lograr ese cometido, algo que sus íntimos señalan, como “un viejo sueño” del hoy libertario
… que de concretarse esa intención, debería “enfrentarse” a Sebastián Pareja, el “Number One” de LLA en la Provincia.
… que bien es sabido que el hombre de Pareja es el Diputado Nacional, Alejandro Carrancio.
