Un paro general que tuvo un alcance parcial, movilizó a cientos de trabajadores marplatenses

La ciudad experimentó una parálisis parcial durante la jornada de huelga de este jueves, signada por la inactividad de la UTA y la interrupción de servicios financieros y estatales. En un clima de tensión social, las centrales obreras marcharon contra el proyecto legislativo. El secretario adjunto de ATE, Ezequiel Navarro, advierte sobre el impacto de la normativa y denuncia sueldos de indigencia en el sector público.

Organizaciones sociales y gremiales se movilizaron masivamente en Mar del Plata para rechazar el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei, mientras la Cámara de Diputados debatía el polémico proyecto. Bajo la consigna “No a la reforma laboral”, cientos de personas se congregaron en el centro de la ciudad para expresar su descontento.

La protesta estuvo fuertemente respaldada por una amplia variedad de gremios locales, entre ellos el Sindicato de Empleados de Comercio Zona Atlántica (Secza), el Sindicato de Trabajadores Municipales (STM), Sindicato de Trabajadores Alfajoreros, Reposteros, Pizzeros y Heladeros (STARPYH) , Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERYH), la Asociación Gremial de Empleados de Administración, Maestranza y Servicios de los Casinos Provinciales (AMS), el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de la Provincia de Buenos Aires (Suteba), ATE, gremios universitarios, Cicop y la Asociación Bancaria, el Sindicato Marítimo de Pescadores (SIMAPE) entre otros.

La movilización tuvo su punto de mayor concentración alrededor de las 18 cuando decenas de organizaciones confluyeron en Plaza San Martín en una jornada marcada por un fuerte posicionamiento de los trabajadores frente al proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei.

Mar del Plata parcialmente paralizada

Mar del Plata estuvo parcialmente paralizada, y el factor determinante fue la adhesión total de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), medida que suprimió la circulación de colectivos tanto en el ejido urbano como en la localidad de Batán.

La interrupción del transporte público opera como el principal vector de la parálisis, aunque la inactividad se replica con rigor en los nodos logísticos y administrativos. El acatamiento es absoluto en la operatoria portuaria, el circuito bancario y las dependencias municipales, las cuales funcionan exclusivamente bajo el esquema de guardias esenciales. Por su parte, la seccional local de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) reportó un acatamiento “contundente”, marcando un contraste con los barrios periféricos, donde el comercio minorista ensaya aperturas con alteraciones operativas pero sin llegar al cierre total.

“Una transferencia multimillonaria de recursos”

El núcleo del conflicto reside en el rechazo frontal del arco sindical a las modificaciones normativas impulsadas por el Gobierno. En diálogo con el Retrato, el secretario adjunto de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Ezequiel Navarro, analizó los alcances de la medida de fuerza y profundizó en las consecuencias estructurales de la iniciativa parlamentaria.

“Hay un altísimo acatamiento del paro en la ciudad de Mar del Plata, no solamente en los sectores estatales, sino en los sectores privados”, afirmó el dirigente. Para Navarro, la respuesta de las bases responde a una toma de conciencia sobre una reforma que, según su lectura, carece de elementos que favorezcan a los asalariados o estimulen la creación de empleo. Como síntoma de la crisis económica subyacente, el referente sindical citó el reciente cierre de la fábrica de neumáticos FATE: “Dejaba 920 trabajadores en la calle. Ni siquiera en la crisis del 2001 esta fábrica cerró. Eso quiere decir que las políticas que está llevando adelante este gobierno son las equivocadas”.

Navarro puso especial énfasis en que el proyecto de la reforma rompe los convenios históricos de seis u ocho horas para habilitar extensiones de hasta doce horas diarias. “Lo del banco de horas lo único que hace es perjudicarte en tu organización del trabajo. Aquellos trabajadores que como complemento de su salario tenían la hora extra la van a perder”, remarcó. En su visión, el trasfondo de la ley constituye “una transferencia multimillonaria de recursos del bolsillo de los trabajadores a los empresarios”.

Si bien el Ejecutivo retiró el artículo que penalizaba económicamente las licencias por enfermedad tras la presión en el Senado, Navarro insistió en que el texto contiene otros 200 puntos lesivos. Aunque el dirigente reconoció que “el mundo del trabajo cambió y cambió mucho en los últimos 25 años” y que resulta lógica una modernización, sostuvo de manera directa que “esta no es la reforma que nos va a mejorar”.

El Estado frente a los sueldos de indigencia

Navarro subrayó que la actual administración nacional inauguró su gestión con despidos y recortes de políticas públicas, un accionar que daña directamente el tejido social de contención.

“Hoy el trabajador del Estado tiene un sueldo de indigencia. Ya ni siquiera tenemos que hablar de sueldos de pobreza, porque para no ser indigente en la Argentina hay que tener un sueldo de más de 700.000 pesos y hoy el Estado Nacional está pagando sueldos de 500 y 600.000 pesos”, denunció.