Mar del Plata amaneció sacudida por un movimiento sísmico de magnitud 4.6 a 4.9

Durante la mañana de este jueves, residentes del partido de General Pueyrredon, Miramar y Sierra de los Padres reportaron vibraciones anómalas en la infraestructura urbana. Mientras el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) procesa la información oficial, los reportes preliminares ubican el epicentro a más de 200 kilómetros de la costa.

Un movimiento sísmico perceptible desencadenó una ola de reportes ciudadanos e institucionales que obligaron a los organismos de monitoreo a intervenir de urgencia para determinar la magnitud y el origen del temblor.

​De acuerdo con los registros preliminares captados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), el fenómeno se originó en el Océano Atlántico Sur. Un reporte difundido a las 08:15 hora local estableció la intensidad en una magnitud de 4.6 a 4.9, situando el epicentro a 211 kilómetros al sureste de Mar del Plata a 9km de profundidad. Paralelamente, la red de detección integrada en dispositivos móviles arrojó una estimación inicial cercana a los 4.3 grados en la escala de Richter, confirmando la existencia de una perturbación física real en la plataforma marítima.

​La percepción del temblor en el tejido urbano varió significativamente según la ubicación y el tipo de infraestructura, generando un lógico desconcierto en una población no habituada a esta clase de eventos. Las señales físicas se manifestaron, en su mayoría, a través de la vibración repentina de aberturas, cristales y el leve desplazamiento de mobiliario, sensaciones que inicialmente fueron confundidas con el paso de vehículos de gran porte.

​Si bien el sur de la provincia de Buenos Aires está catalogado como una zona de riesgo sísmico reducido, la literatura geológica admite la ocurrencia excepcional de estos fenómenos. Los especialistas señalan que la región atlántica puede experimentar movimientos de baja magnitud, generalmente asociados a reacomodamientos profundos de las placas tectónicas o a fallas geológicas locales. Por su naturaleza, estos reacomodamientos rara vez superan el umbral de percepción humana, lo que convierte al episodio de este jueves en una excepción estadística.