Abad destacó acuerdo que habrá de beneficiar a Mar del Plata y toda la industria pesquera

La Comisión de Relaciones Exteriores y Culto del Senado de la Nación se constituyó formalmente y otorgó dictamen favorable al Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, iniciativa que ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados y que próximamente será debatida en el recinto para su aprobación definitiva.

El senador nacional por la provincia de Buenos Aires, Maximiliano Abad, destacó la relevancia institucional y estratégica del paso dado en comisión y remarcó el alcance económico del acuerdo, fruto de un trabajo diplomático sostenido en los últimos años, y enumeró los sectores que se verán beneficiados por la reducción de aranceles: el complejo sojero, las distintas cadenas de carnes, las economías regionales, la pesca, el vino y los biocombustibles.

En particular, puso el foco en el impacto para la provincia de Buenos Aires, el distrito que más dólares genera por exportaciones, y destacó el potencial para el entramado productivo bonaerense.

Sobre este punto, hizo especial referencia a Mar del Plata, principal puerto pesquero del país: “El sector pesquero ofrece un ejemplo concreto. El acuerdo prevé muy buenas condiciones para productos como langostinos, calamares y merluza, lo que abre enormes posibilidades para una ciudad como Mar del Plata, donde la pesca es motor de empleo y desarrollo. Pero al mismo tiempo debemos revisar las distorsiones internas, como las retenciones, que erosionan competitividad frente a nuestros socios regionales”, sostuvo Abad.

En este sentido, el senador marplatense preguntó en el desarrollo de la comisión: “¿Cómo hay funcionarios de economía, quería saber si tienen pensado eliminar los derechos de exportación a la pesca para que esta industria sea más competitiva?; el secretario de Coordinación y Producción,

Pablo Agustín Lavigne (FOTO) contestó “estamos viendo que ni bien haya holgura fiscal se van a terminar de eliminar o reducir considerablemente. Dependemos de tener holgura fiscal, un par de meses más y ver cómo viene el año”.

Abad, además agregó: “La integración externa exige coherencia interna. No se puede promover apertura y competitividad hacia afuera y mantener trabas hacia adentro”.

Finalmente, el senador planteó que el desafío excede la aprobación formal del tratado: “El desafío no es sólo aprobar un acuerdo. Es asumir que la competitividad sistémica —instituciones sólidas, infraestructura moderna, educación de calidad, innovación y estabilidad normativa— será la condición necesaria e insoslayable para aprovechar esta oportunidad”, concluyó.

El proyecto será tratado próximamente por el Senado, donde se espera su aprobación para convertirlo en ley.