Fuscaldo calificó de 8 puntos la temporada, pero fue crítico en el tema de la seguridad

El empresario gastronómico y referente del deporte local, Alejandro Fuscaldo, analizó ante el Retrato la temporada de verano en Mar del Plata y trazó un panorama que combinó optimismo moderado con fuertes críticas en materia de seguridad. Con la experiencia de quien vive la ciudad los doce meses del año y recibe a miles de turistas en sus locales, Fuscaldo no dudó en ponerle nota al verano: 8 puntos.

“El verano fue de 8 puntos”, resumió sin rodeos. La calificación, explicó, responde a una temporada que tuvo buen movimiento, especialmente en febrero, aunque marcada por un comportamiento más cauteloso del consumo

Un verano de 8 puntos, pero con consumo medido

Para el propietario de “La Rosca” , la temporada mostró señales alentadoras. “La gente vino, pero se cuidó en los gastos”, afirmó, sintetizando lo que fue una constante entre los comerciantes. Hubo afluencia de turistas, buen nivel de ocupación y fines de semana que emparejaron la balanza, pero con un público atento a los precios y decidido a comparar antes de consumir.

El empresario explicó que el clima jugó un rol determinante. En tiempos donde las escapadas se definen casi sobre la marcha, el pronóstico se convierte en factor clave. Si el fin de semana promete sol, la ciudad se llena; si amenaza lluvia, muchos optan por postergar el viaje. “El clima es fundamental para que la gente se quede”, remarcó, al tiempo que destacó que durante el último fin de semana largo de carnaval muchos visitantes extendieron su estadía uno o dos días más, algo que en años anteriores no ocurría.

,Fuscaldo también puso en valor un cambio estructural que vive la ciudad: ya no es un destino que abre solo en verano. “Antes muchos locales abrían cuatro meses y cerraban. Hoy Mar del Plata trabaja los 12 meses”, explicó, subrayando que el desafío ahora es sostener ese crecimiento durante el invierno

Momentos críticos con la inseguridad

Más allá del balance positivo en lo comercial, el empresario fue contundente al referirse a la inseguridad. “Momentos críticos, yo diría, en la ciudad. Momentos críticos, como marplatense lo vuelvo a repetir, a mí me duele, pero veo una inacción total”, expresó con preocupación.

Fuscaldo apuntó a la falta de coordinación y planificación en los operativos. Recordó que la policía depende de la Provincia de Buenos Aires y cuestionó que, en muchos casos, los efectivos son enviados a zonas que no conocen. “Muchas veces mandan el Operativo Sol y los chicos no saben ni las calles donde los mandan. Les preguntan los turistas y no saben. Imagínense si van a saber distinguir una cara que no es del barrio”, graficó.

Para el empresario, la problemática excede a un solo nivel de gobierno. “Es un problema de todos: Nación, Provincia y Municipio”, sostuvo, reclamando mayor articulación y decisión política para enfrentar una situación que afecta tanto a vecinos como a visitantes.

La inseguridad, advirtió, impacta directamente en la actividad económica y en la imagen del destino. A su entender, la ciudad necesita acciones concretas y sostenidas para garantizar tranquilidad y recuperar confianza.

Un futuro moderadamente optimista

Consultado sobre lo que viene, Fuscaldo se mostró moderadamente optimista. Considera que marzo puede ser un buen mes si el clima acompaña y que el año, en general, será positivo aunque desafiante. “Estamos en un proceso de cambio del país. No va a ser fácil, pero creo que vamos a tener un buen año”, analizó.

También destacó la importancia de fortalecer las políticas de promoción turística durante el invierno. Valoró el trabajo de las áreas municipales de Turismo y pidió continuar incentivando actividades que atraigan visitantes fuera de temporada. Según su percepción, muchos argentinos que antes elegían otros destinos hoy optan por Mar del Plata también en los meses fríos.

En cuanto al crecimiento de grandes emprendimientos comerciales y supermercados, consideró que esas inversiones responden a estudios demográficos y económicos de largo plazo. “No creo que sean tontos de venir a invertir sin proyectar”, señaló, y entendió que “la competencia es saludable para el mercado”.

En el cierre de su diálogo con el Retrato , volvió a la síntesis inicial. Entre el movimiento turístico, la estabilidad de precios y los desafíos pendientes en seguridad, Fuscaldo no dudó: “A Mar del Plata le pongo un 8”. Una calificación que refleja satisfacción por lo logrado, pero también la conciencia de que “la ciudad tiene por delante tareas urgentes si quiere sostener su crecimiento y consolidarse, todo el año, como uno de los principales destinos del país”.