Este jueves no habrá actividad bancaria en Mar del Plata y el resto del país, al sumarse al paro nacional de la CGT los trabajadores del sector. La adhesión fue ratificada por la conducción local de Asociación Bancaria, cuyo secretario general en la ciudad, Guillermo Martínez, explicó que el gremio resolvió acompañar sin excepciones la medida definida por la central obrera.
Martínez expresó que la protesta se inscribe “en una acción nacional del movimiento obrero y que los trabajadores bancarios formarán parte activa de la huelga, en línea con la postura adoptada por la CGT frente al proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno”.
La medida de fuerza de los bancarios afectará a trámites, pagos, depósitos y cualquier gestión que requiera atención en sucursales, por lo que se recomienda a los usuarios prever alternativas electrónicas o postergar operaciones.
UATRE adhirió al paro de la CGR y convoco
a sumarse y defender los derechos laborales
La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) advierte retrocesos en el régimen laboral que ponen al trabajo rural en riesgo, por lo que adhiere al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) para el día en que se trate en la Cámara de Diputados el proyecto de reforma laboral, y convocó a todos los afiliados y a la sociedad en general a sumarse a defender los derechos laborales rurales.
Indicaron que “Esta medida de fuerza es una respuesta firme y necesaria ante un proyecto que atenta directamente contra los derechos de los trabajadores rurales, precarizando sus condiciones laborales y desmantelando protecciones históricas que responden a la singularidad de nuestra actividad”.
Luego de rechazar categóricamente las modificaciones propuestas al régimen de trabajo agrario, que cuenta con una ley propia que regula sus condiciones únicas y totalmente diferentes al resto de las actividades económicas” afirma que “la reforma propone imponer períodos de prueba de hasta ocho meses, lo que en la práctica significaría cubrir cosechas completas bajo condiciones precarias, dejando a miles de familias sin protección real. También elimina la responsabilidad solidaria entre empleadores y contratistas, debilitando controles frente a incumplimientos y prácticas abusivas que aún persisten en el sector”.
Finalmente remarca que “Le quita facultades a la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA), herramienta clave para fijar salarios y sostener el equilibrio en la negociación colectiva. Entre otras modificaciones que desconocen la realidad del trabajo rural y en lugar de fortalecer el empleo, profundiza la inestabilidad y pone en riesgo derechos básicos y la propia organización del sector”
