El presidente Javier Milei viajará esta semana a los Estados Unidos para reunirse con su par norteamericano, Donald Trump, en el marco de la primera cumbre del Board of Peace, programada para el 19 de febrero. El mandatario argentino participará del encuentro en Washington junto a líderes de otros 26 países convocados por el líder republicano.
El jefe de Estado libertario partirá este miércoles desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en un vuelo especial y arribará a la capital norteamericana el jueves por la mañana. En tanto, este viaje será el número 14 que realiza el Presidente al país del norte, y marca un nuevo capítulo en la relación política que consolidó con Trump desde el inicio de su gestión.
Vale precisar que Milei volverá a encontrarse con el dirigente estadounidense, luego de la reunión que ambos mantuvieron en Suiza durante el Foro Económico de Davos, donde el referente de La Libertad Avanza firmó el acta que formalizó el ingreso argentino al Board of Peace. La iniciativa, impulsada por el propio Trump, tiene como objetivo abordar conflictos internacionales en paralelo a los organismos multilaterales tradicionales.
Si bien el Gobierno nacional afirmó que no realizará ningún aporte económico para participar del órgano trumpista, la Casa Blanca contempla un pago destinado a garantizar la permanencia futura dentro del espacio. Desde el Ejecutivo señalaron que ese desembolso apunta únicamente a asegurar un lugar estable en el esquema institucional y aclararon que la administración libertaria, no prevé efectuar ningún tipo de pago en esta instancia.
Además, la visita se enmarca en el pacto comercial ya firmado entre Argentina y Estados Unidos, cuyo tratamiento parlamentario se encuentra en etapa inicial. El tratado busca “reducir barreras arancelarias y no arancelarias, facilitar el comercio de bienes y servicios, modernizar los procedimientos aduaneros y la infraestructura y la tecnología”, según reza el texto oficial.

Por su parte, la Oficina del Presidente resaltó el carácter estratégico del acuerdo bilateral y subrayó su impacto en la política exterior. A través de un comunicado oficial, la gestión de Javier Milei sostuvo que el entendimiento consolida la decisión de integrar el país al escenario internacional, dejar atrás etapas de aislamiento y avanzar hacia un modelo económico abierto, competitivo y previsible que promueva la inversión, el empleo y la innovación.
Luego del encuentro en Washington, Milei continuará su agenda de marzo con otras actividades en territorio norteamericano, entre ellas una cumbre de presidentes convocada por Trump para fortalecer vínculos en América Latina y el evento de Argentina Week en Nueva York. En ese marco, el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, señaló que la iniciativa para atraer inversiones se da en un contexto de reformas estructurales y de reconocimiento del país como “aliado sistémico” de la administración republicana.
Finalmente, el presidente argentino tiene previsto viajar a Chile para asistir a la ceremonia de asunción presidencial de José Antonio Kast, programada para el 11 de marzo en Santiago. En este caso, el encuentro entre los mandatarios abrirá la posibilidad de reforzar los vínculos bilaterales entre ambos países, especialmente en materia de cooperación en seguridad fronteriza y desarrollo regional.
Milei negocia con Estados Unidos recibir inmigrantes deportados
El gobierno de Javier Milei mantiene negociaciones con los Estados Unidos para recibir inmigrantes deportados por la administración de Donald Trump. La iniciativa se inscribe en la sintonía política que ambos gobiernos exhiben y suma un nuevo capítulo al vínculo bilateral que el Presidente argentino busca profundizar.

Según la información que trascendió en el ámbito diplomático, el planteo surgió desde Washington y apunta a que la Argentina cumpla un rol similar al que ya asumieron Paraguay y Ecuador. Estos países reciben a personas detenidas cerca de la frontera estadounidense tras ingresar de manera irregular, en el marco de acuerdos con la Casa Blanca.
La eventual concreción del acuerdo le permitiría a Trump avanzar con su política de deportaciones masivas y resolver casos de migrantes provenientes de países con dificultades diplomáticas o administrativas para su repatriación. Sin embargo, tanto la Casa Blanca como la Casa Rosada evitaron brindar precisiones, y señalaron que no realizarán comentarios sobre negociaciones en curso.
En tanto, el esquema abre interrogantes en el plano interno, tanto por el impacto social como por su compatibilidad con la política migratoria que impulsa el Gobierno nacional. La discusión se da, además, en un contexto de endurecimiento del control migratorio y de señales contradictorias entre el discurso de ajuste del gasto público, y la posibilidad de asumir nuevos compromisos a pedido de Estados Unidos.
