Argentina: No existe prevención del VIH y de otras Infecciones de Transmisión Sexual

La prevención del VIH y de otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) está en riesgo por la falta de financiamiento y de acceso a preservativos. Según el Global AIDS Update 2025 de ONUSIDA, entre 2016 y 2022 la compra internacional de preservativos cayó cerca de un 30 % en comparación con el periodo 2010–2016. Al mismo tiempo, las iniciativas de promoción del preservativo en países de ingresos bajos y medianos se redujeron casi un 50 % desde 2010, debilitando tanto el incentivo a su uso como su disponibilidad en comunidades clave.

En Argentina la situación es aún más compleja: según la organización Chequeado, en 2024 la distribución de preservativos cayó un 64 %, mientras que en 2025 el Ministerio de Salud de la Nación no alcanzó a asignar los preservativos comprados para distribución gratuita debido a que ingresaron al stock el pasado 16 de diciembre y permanecieron en cuarentena.

Datos recopilados de los Centros Comunitarios de Salud Sexual (CCSS) de AHF Argentina, correspondientes a 2024 y 2025, indican que la disminución del uso del preservativo es una problemática que atraviesa a la sociedad en su conjunto. A su vez, es la población joven la que concentra los niveles más altos de ITS. Los varones cis representan el 77,7 % de los diagnósticos positivos, seguidos por mujeres cis (20,1 %), mujeres trans (1,9 %) y varones trans (0,4 %).

La positividad de diagnósticos alcanza el 17 % en adolescentes de 14 a 19 años, 18 % entre los 20 y 24, y 19 % en el grupo de 25 a 29 años, manteniéndose elevada hasta los 39. A partir de los 40 años, el porcentaje comienzan a descender, aunque el uso consistente del preservativo continúa bajo en todas las franjas etarias.  En mayores de 50 años se observa un menor porcentaje de diagnósticos de ITS y un alza en el uso consistente del preservativo, posiblemente asociado al impacto residual de las campañas masivas de prevención realizadas décadas atrás.

Este panorama debe encender las alertas y llamar a la acción a la sociedad civil y a los tomadores de decisiones, ya que los gobiernos –por razones financieras o políticas- cada vez compran menos preservativos para ponerlos a disposición de la población. La situación se ve aún más agravada por los recientes recortes de financiamiento en países de bajos ingresos, derivados de la drástica disminución de recursos de organismos como PEPFAR (Plan de Emergencia del Presidente para la Respuesta al SIDA) y USAID.

Lo anterior impacta directamente en la disponibilidad de preservativos, lubricantes, consejería sobre sexo seguro y pruebas para infecciones de transmisión sexual en países como Venezuela, Haití, México, Cuba y Argentina.