En el marco de un nuevo aniversario de Mar del Plata, la explanada del Museo MAR fue el escenario elegido para la presentación y corte del alfajor de 4 metros de diámetro, un evento que cautivó a los presentes y destacó la tradición local de este delicioso dulce. La iniciativa, encabezada por José García, Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación, Panaderos y Hoteleros (STARPyH), reunió a numerosos y expectantes “comensales” que no quisieron perderse la oportunidad de saborear una porción de esta monumental creación.
“El alfajor este año es aún más grande que el del año pasado, y nos llevó más de dos semanas de trabajo intensivo”, explicó Lito Sánchez, uno de los encargados de la producción del dulce. Durante el proceso, el equipo trabajó en jornadas de hasta 12 horas diarias para lograr la pieza, que este año alcanzó los 720 kilos, superando los 640 kilos del año anterior.
“Primero, se elaboran los bizcochos en placas, que se preparan durante una semana. Luego, en la segunda semana, se coloca el dulce de leche y se ensamblan las piezas. Al final, se baña todo el alfajor para darle el toque final”, detalló Lito sobre cómo se crea el alfajor gigante. Todo el proceso se realiza por partes, siendo la base una rueda central rodeada por triángulos de alfajor, medidos y pesados cuidadosamente para garantizar la perfección en la textura y el sabor.
En total, un equipo de cinco personas trabajó arduamente en la elaboración del alfajor, con la colaboración de tres ayudantes de otras provincias como Córdoba y Salta, quienes se sumaron al proyecto con entusiasmo por conocer la técnica y la tradición del alfajor marplatense. Durante dos semanas y media, el equipo se dedicó a crear la joya de la pastelería, con jornadas que llegaron a durar hasta 12 horas.
“El resultado es un orgullo no solo para nosotros, sino para toda la ciudad de Mar del Plata y para toda Argentina”, destacó Lito. La galleta, considerada una de las mejores del mundo, se convirtió en un símbolo del esfuerzo colectivo y la dedicación que caracteriza a los trabajadores de la pastelería local.
Finalmente, Lito, quien también es profesor en la escuela de pastelería del sindicato de pasteleros, compartió su satisfacción por ser parte de esta tradición que enorgullece a toda la comunidad. “Es un honor enseñar a nuevas generaciones sobre nuestra cultura gastronómica, y este alfajor representa todo lo que hacemos con pasión y dedicación.”
