Marcha 18F: El hartazgo de una ciudadanía que siente que el contrato social se ha roto

El miercoles a las 18, vecinos de más de quince barrios marcharán en la Plaza San Martín para exigir lo que tres niveles del Estado no han podido, o no han querido, garantizar: seguridad. La convocatoria, nacida en las redes y blindada de banderas partidarias, es el síntoma más elocuente de un verano en que el crimen recrudeció, la conducción municipal se diluyó y el relato oficial colisionó abiertamente con la realidad de los vecinos.

La marcha no la convocó ningún partido, ningún gremio, ninguna conducción política. La convocó una cuenta de Instagram robos.mdp con una voz distorsionada al estilo del colectivo Anonymous. Ese detalle, además de ser anecdótico, lo explica casi todo. Cuando el vecino acude a la iconografía de la disidencia digital global para pedir lo más elemental, caminar tranquilo por su barrio, es porque los canales institucionales le han fallado.

El 18 de febrero, a las 18 horas, la Plaza San Martín recibirá a residentes de Los Troncos, San Carlos, Batán, Ameghino y una docena de barrios más, bajo una consigna que es al mismo tiempo un diagnóstico: Mar del Plata despierta. La organización es descentralizada: administradores de grupos de WhatsApp vecinales y los creadores de @robos.mdp y de la plataforma robosmdp.com.ar, que en apenas dos semanas acumuló más de 200 hechos delictivos cargados por ciudadanos (entre 10 y 15 robos nuevos por día) y cuyo servidor colapsó en los primeros días de funcionamiento ante el volumen de denuncias.

Que una página ciudadana se caiga por exceso de demanda de quienes quieren reportar un delito es, en sí mismo, un dato de gestión pública.

El verano de la delincuencia

Yohana Stanley, 29 años, recibió un balazo en el tórax para que le robaran la motocicleta. El proyectil quedó alojado a dos centímetros de su pulmón. Cuatro aprehendidos y dos prófugos confirmaron lo que la retórica de “los hechos aislados” insiste en negar: la existencia de bandas organizadas, con logística y división de roles, dispuestas a matar. Las pericias determinaron tareas específicas para cada integrante, desde la ejecución del robo hasta la comercialización de la moto robada, una Honda XR que fue vendida rápidamente por dos millones y medio de pesos.

Una familia de Mendoza fue emboscada en la Ruta Nacional 226. Le sustrajeron la camioneta y la casa rodante; el operativo necesario para ocultar un vehículo de ese porte, sin ser detectado por ningún control, habla de rutas con escasa vigilancia o de zonas de hecho liberadas. El asalto ocurrió en el kilómetro 15, una zona que los vecinos señalan por su falta de iluminación y patrullaje.

La modelo Celeste Manzur fue víctima del vaciamiento total de la propiedad que ocupaba, lo que revela la impunidad temporal con que contaron los autores para operar sin interrupción.

Lucas Nahuel Larroque, 30 años, murió a golpes a la salida de un boliche en Batán, con traumatismo de cráneo severo: el descontrol nocturno en esa delegación convirtió una pelea en un homicidio que podría haber sido evitado con presencia estatal preventiva. Testigos y familiares denunciaron que, pese a la magnitud del descontrol en la zona de Colectora y calle 132, no hubo intervención oportuna para frenar la escalada. Este hecho elevó a seis la cifra de homicidios en el partido de General Pueyrredón en lo que va del año.

Entre la noche del jueves 12 y la madrugada del viernes 13, un hombre de aproximadamente 70 años era atacado a culatazos en la cabeza sobre la Ruta Provincial, en inmediaciones de Parque Camet, para robarle el vehículo. Los vecinos de la zona advierten que existen aguantaderos en el sector y aconsejan no detenerse. Los vecinos saben y ven constantemente estos hechos ¿Por qué las autoridades no?

La guerra de los números

Frente a este catálogo de hechos, y otros tantos más que se registran diariamente, el Ministerio de Seguridad bonaerense exhibe su estadística de homicidios: en enero de 2026 la tasa cayó significativamente respecto del mismo mes del año anterior, pasando de un promedio provincial de tres muertes dolosas diarias a menos de una. El ministro Javier Alonso lo calificó de “logro histórico”.

El problema es metodológico. Si se reduce el análisis de la seguridad pública al indicador de los homicidios consumados, el discurso oficial invisibiliza la epidemia paralela: entraderas, robos calificados con armas de fuego, lesiones graves, sustracción de vehículos (cuyo índice en Mar del Plata creció cerca de un 40% respecto de años anteriores) y el fenómeno del robo “al voleo”. Para el vecino, que no lo maten no debería ser un consuelo estadístico.

Ante la percepción de que los números oficiales no reflejaban el terror cotidiano, los vecinos construyeron su propia herramienta de auditoría: robosmdp.com.ar. El objetivo estratégico es bypassear a la Policía y que los datos ciudadanos lleguen directamente al Ministerio Público Fiscal, forzando a la Justicia a reconocer el volumen real del delito. Es “ algo que pudimos hacer a pulmón entre los vecinos” declaraba el administrador con el Retrato, también es algo “que el Estado debería sentarse y aprovechar. Por que estamos haciendo su laburo”.

El municipio interino

Guillermo Montenegro, intendente electo, solicitó licencia sin fecha de vencimiento para ejercer su banca como senador provincial, sin renunciar a la titularidad del ejecutivo local. Agustín Neme asumió como intendente interino el 10 de diciembre de 2025.

El resultado es una conducción de baja intensidad en el peor momento del año. En la temporada es cuando la población de la ciudad se duplica, la demanda sobre los servicios se dispara y el delito encuentra su pico mas alto. El intendente con mandato popular está en La Plata. El interino, aunque legalmente habilitado, carece del peso político plebiscitado directamente para el Ejecutivo y de la autoridad de hecho que ese peso confiere frente a las fuerzas de seguridad y la Provincia. En los barrios, la percepción es: “No hay nadie a cargo”.

Neme, lejos de construir consensos que compensen ese déficit de legitimidad, ha optado por una estrategia que roza el conflicto de poderes. Ante un fallo del juez de Garantías Gabriel Bombini, que ratifica decisiones de la Cámara de Apelaciones y del juez Tapia, ordenando a la Patrulla Municipal cesar la violencia física, verbal y la sustracción de pertenencias a personas en situación de calle y cuidacoches, el intendente interino respondió con una sola frase: “Vamos a seguir haciendo lo mismo”. La Mesa Contra la Violencia Estatal y la Comisión Provincial por la Memoria calificaron la postura de “alzamiento contra el orden institucional y democrático”.

El relato de los “importados”

Montenegro, en febrero del año pasado había ensayado otro argumento: el 80% de los detenidos “no son de Mar del Plata” y sugirió que son trasladados desde el Gran Buenos Aires para desestabilizar su gestión, en un paralelo con la toma de tierras de El Marquesado. La teoría (porque aún no deja de serlo) de los “delincuentes importados” persigue un doble objetivo: eximir a la gestión municipal de responsabilidad y instalar la idea de que la inseguridad no es un fallo interno, sino un ataque político externo. Ninguna evidencia judicial pública respalda la hipótesis conspirativa, en cambio, la existencia de bandas locales con múltiples aprehendidos, como el caso Stanley, sí tiene sustento en los expedientes.

Posteriormente, desde el entorno de Neme, el movimiento complementario fue intentar deslegitimar la marcha del 18F denunciando su “olor político”. Allegados al Jefe Comunal sugirieron a los vecinos que “vayan a reclamar a la Comisión Provincial por la Memoria”.

Cámaras que no graban, calles sin luz

El Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), históricamente presentado como la columna vertebral de la seguridad municipal, acumuló críticas por su inoperancia. Las cámaras, denuncian los vecinos, suelen “no funcionar” precisamente cuando se solicita un rastreo posterior a un hecho delictivo. Y cuando funcionan, el acceso a las imágenes requiere que la víctima aporte el número de IPP (Investigación Penal Preparatoria), un trámite que demanda días valiosos, lo que le da impunidad a los delincuentes en las horas posteriores al delito. La herramienta diseñada para prevenir opera, en el mejor de los casos, de manera forense.

El Operativo Sol a Sol 2026 fue lanzado con declaraciones de éxito, pero el funcionario de Seguridad municipal, Rodrigo Goncalvez, admitió públicamente, en diciembre de 2025 estar esperando la “letra chica” sobre los recursos reales que llegarían a la ciudad. Fue el reconocimiento de que Mar del Plata estaba operando a ciegas. A mitad de febrero de 2026, la situación confirma que la “letra chica” resultó ser una centralización de recursos en el centro y la costa, descuidando las periferias y accesos

Lo que la Marcha dice

El 18F no es una marcha contra Montenegro, ni contra Neme, ni contra Kicillof, aunque queda claro que los tres tienen cuentas pendientes con la situación. Si bien los organizadores no apuntan contra ningún organismo en particular, lo que hay detrás del 18F es algo mucho más peligroso para la clase dirigente: el hartazgo genuino de una ciudadanía que siente que el contrato social se ha roto.

Cuando la cuenta de Instagram que convoca a una movilización que promete ser la más grande del verano marplatense tiene más convocatoria real que cualquier estructura partidaria de la ciudad, el diagnóstico está completo. No es que Mar del Plata despierte, como dice la consigna. Es que lleva tiempo despierta, mirando cómo la dejan sola.