Ante lo que consideran como una inacción de central obrera, una rama de sindicatos combativos, liderados por el titular de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, y de Camioneros, Pablo Moyano, convocaron para la próxima semana a un paro general con movilización al Congreso, durante el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados.
Es que, previo al debate de la reforma laboral, Furlán agrupo a una veintena de sindicalistas de extracto ultra opositor al Ejecutivo nacional de Javier Milei, que se encuentran, en su mayoría, en desacuerdo con la estrategia dialoguista de la central obrera, para consensuar medidas de fuerza a nivel nacional.
En ese marco, este viernes, el Frente de Sindicatos Unidos (FRESU) adelantó que convocaran a un paro nacional para voltear el tratamiento de la reforma laboral en la Cámara de Diputados, que ya tiene media sanción del Senado.
“Tenemos que construir un clima de mayor hostilidad para los diputados que aquel que enfrentaron los senadores, no es una utopía voltear esta ley o al menos que se empantane su tratamiento”, advirtió el secretario general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar.
Además, el titular del gremio de los estatales señaló que “el Gobierno tomó nota durante las últimas horas de que en la sociedad crece la conciencia sobre la gravedad de esta norma y los perjuicios que acarreará rápidamente en el mundo laboral”. “Ahora tenemos que ser capaces de frenar la corrupción y los sobornos en Diputados“, agregó.
En la misma línea, el titular de la Federación de Aceiteros, Daniel Yofra, también encendió la polémica, luego de asegurar que los sindicatos “van a prender fuego el país” si se decide avanzar con la reforma laboral. “No queda otra, hay que convocar a una huelga general por tiempo indeterminado”, afirmó.
Vale recordar que, durante la reunión del Consejo Directivo de la CGT, en donde se discutió las medidas de fuerzas contra la reforma laboral, los sindicatos combativos presionaron para sumar a la movilización un paro nacional de entre 12 a 48 horas a fin de favorecer la asistencia de los trabajadores. Sin embargo, el sector proclive al dialogo, descartó la medida al sostener que “no están dadas las condiciones”.
La decisión dialoguista de la CGT cosechó un sinfín de criticas previo y pos media sanción de la normativa, por parte los gremios que consideran que hay que abandonar una posición blanda con el Gobierno nacional. “No hay margen para negociar, es totalmente agresiva”, afirmó el titular de los metalúrgicos.

“Es una oportunidad perdida para el movimiento obrero argentino, sin paro nacional se debilita la capacidad de respuesta sindical, los trabajadores estamos marchando directo al matadero, la postura dialoguista de algunos dirigentes puede llevarnos a la extinción”, sentenciaron en aquella oportunidad los gremios.
Cabe destacar que, en la rama del sindicalismo duro se encuentra la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Federación Gráfica Bonaerense, la Asociación Obrera Minera Argentina (AMOA), Molineros, CONADU y Viales, Camioneros, entre otros.
La CGT se diferenció de Moyano y confirmó que no habrá paro general
En una muestra más de que se impone la posición dialoguista dentro de la CGT, la cúpula descartó los rumores sobre un posible paro nacional y blanqueó que apostará a alcanzar acuerdos con el Gobierno nacional y la oposición dialoguista.
“No habrá ningún paro. No está en nuestra agenda”, informo la central obrera, tras una reunión de la mesa chica que conduce la agrupación sindical y reinstauró la disidencia con el líder de Camioneros, Pablo Moyano.
Ante las declaraciones del triunvirato, Moyano salió lapidario a cruzarlos: “¿Qué te vas a sentar a charlar? Ponen el impuesto a las Ganancias, vetan el aumento a los jubilados, quieren vender Aerolíneas Argentinas y ahora buscan aprobarte una reforma laboral”.
De todas maneras, desde la central obrera aclararon que si bien ellos no convocaran a un paro nacional, cada gremio tendrá la facultad y libertad para decidir encabezar un cese de actividades. Sin embargo, sin el respaldo de la columna vertebral del movimiento de trabajadores, la medida se desinfla.
