Ex funcionarios de las intendencias de Ángel Roig y Elio Aprile, ex concejales y dirigentes gremiales de la UCR se reunieron en una cena para relanzar el documento “Hay Futuro”, que propone mantener viva la llama de los valores radicales, desmitificar la idea de que el partido “no existe más”, denunciar la falta de inversión en infraestructura desde hace 26 años y ofrecer propuestas concretas. El ex funcionario José María Conte, uno de los convocantes, advirtió en diálogo con el Retrato que “cuando todo este populismo de izquierda y de derecha pase, la gente va a volver a encontrar en el radicalismo una referencia”.
No fue un acto partidario ni una conferencia de prensa. Fue una cena. Unas 40 personas, entre ellos, ex concejales, ex funcionarios municipales, dirigentes gremiales y ex delegados barriales se reunieron para relanzar el documento “Hay Futuro” y discutir,“qué podemos hacer con nuestros conocimientos, limitados o no, con nuestra experiencia, limitada o no, para encontrar soluciones a los problemas que hoy tiene Mar del Plata”. Estuvieron presentes el ex presidente del partido y ex concejal José Luis Gelemur, el ex concejal Jorge Salvador, Walter Curado, dirigentes casineros de la histórica comisión que en 1994 frenó la privatización de los casinos (logro que quedó consagrado en el artículo 37 de la Constitución provincial), el ex concejal de Madariaga, Gustavo Camargo, y varios ex funcionarios de las gestiones municipales de la UCR. Invitados que por razones personales no pudieron asistir fueron la ex concejal Dorita García y el ex delegado del Puerto y ex concejal Jorge Iácono. El ex funcionario de las intendencias de Ángel Roig y Elio Aprile y uno de los impulsores de la convocatoria, José María Conte, habló con el Retrato para discutir cuál es la realidad y el futuro plausible del radicalismo.
Un diagnóstico de un radicalismo sin identidad
El documento se conoce como “Hay Futuro porque tenemos pasado”, explicó Conte. Ese pasado (Leandro Alem, Alfonsín, Balbín, Illia, Pugliese, los intendentes Roig y Aprile) es exactamente lo que el grupo siente que se está perdiendo. “La gente ya no sabe lo que somos. La mayoría de las nuevas generaciones no sabe lo que es ser radical. Y esto es producto de que hemos estado desde izquierda hasta derecha, hemos pasado absolutamente por todos lados. Radicales que han sido K, ultra K, liberales, re conservadores, recontra liberales”, diagnosticó.
El resultado de esa pérdida de identidad fue político y electoral: Mar del Plata tuvo tres intendentes radicales reelectos dos veces cada uno y hoy la UCR no se presentó en esa ciudad en varios ciclos electorales. Para Conte, la solución no pasa por atacar al comité actual ni a nadie en particular. “Nosotros no hacemos política anti nadie. El legado de la UCR es el diálogo, la república, el consenso, encontrar denominadores comunes incluso con aquellos que piensan distinto, pobre favor le haríamos al radicalismo si empezamos a pelearnos entre aquellos que alguna vez o hoy se dicen que fueron o son radicales”, señaló.
Las tres claves del radicalismo: pasado, presente y futuro
El documento “Hay Futuro” se articula sobre tres ejes. El primero es el pasado: reivindicar la historia y los valores de un partido que tuvo tres intendentes reelectos dos veces en Mar del Plata y figuras nacionales como Alfonsín, Balbín e Illia. El segundo es el presente: un diagnóstico descarnado de los problemas que atraviesa la ciudad —falta de infraestructura, pérdida de identidad partidaria, servicios básicos degradados— sin apelar a la épica electoral sino a la acción concreta. El tercero es el futuro: propuestas técnicas elaboradas por ex funcionarios que gobernaron la ciudad, desde viviendas con bidones reciclados hasta cocheras subterráneas. “Si todo lo que hablamos es charla de ‘mamao’ si no decimos con todo esto qué podemos hacer para solucionar los problemas. Porque la política es encontrar solución a los problemas con el diálogo, con el acuerdo, con la propuesta”, sintetizó Conte.
26 años sin infraestructura
Uno de los ejes más concretos del documento es la crítica a décadas de abandono de la obra pública de infraestructura. “La última gran cloaca que se hizo en esta ciudad, la cuarta cloaca máxima, fue durante la gestión de Elio Aprile allá antes de que terminara el año 2000. Han pasado 26 años y con lo que ha crecido nuestra ciudad, ya varios barrios céntricos y no tan céntricos empiezan a mostrar los problemas de la falta de infraestructura”, advirtió Conte. Su diagnóstico es severo: “Hace más de 30 años que no se invierte en obra de infraestructura importante. Si desde la acción efectiva del gobierno no se toman decisiones que a veces no son políticamente redituables, hay que pensar en la Mar del Plata de los próximos 30 y 40 años, si no esta ciudad va a colapsar”.
El argumento político detrás del abandono también fue señalado: “Hay que adscribir a la idea de que lo que se entierra genera votos. Yo no quiero vivir en una ciudad donde mi vecino no piense en que sus hijos mañana o sus nietos no van a tener agua y no van a tener cloaca”. Con los intendentes radicales, recordó, se hicieron agua, servicio de gas, cloacas, alumbrado público y pavimento. Con Aprile, una empresa con 120 empleados ejecutó 1.170 cuadras de pavimento en seis años, multiplicando por siete el presupuesto del área, con un sistema de productividad acordado con los trabajadores sin vulnerar un solo derecho.
A lo que se refiere Conte es que no hay precariedad económica que justifique la falta de infraestructura y, en el peor de los casos, una falta de voluntad política para realizar estas obras y para mejorar la condición de vida de los vecinos. “Hace 40 años, 1987, en esta ciudad, en la intendencia de Ángel Roig, inventamos el alumbrado público de seguridad que luego se usa en toda la República Argentina. Hoy no alcanza. No alcanza porque la gente sigue reclamando más iluminación vinculada a la seguridad. Fijate de qué estamos hablando. 1989 diseñamos nuevos sistemas de alumbrado que no le costó un peso a la Municipalidad que también estaba fundida en esa época porque los vecinos nos traían los materiales y nosotros instalábamos las luces”
“Cuando este populismo pase, el radicalismo tiene que estar preparado”
El mensaje político final de Conte es el de una apuesta de largo plazo. “Nosotros, si mantenemos viva la llama, más tarde o más temprano, cuando toda esta locura de populismo de derecha y populismo de izquierda pase, la gente, la sociedad, va a volver a encontrar en el radicalismo un Partido que debería estar preparado para gobernar porque tiene con qué, tiene historia y tuvo hombres que fueron fieles a esos principios”. Para ilustrarlo, rescató dos ejemplos históricos: Marcelo T. de Alvear, uno de los hombres más ricos del país, que puso gran parte de su fortuna al servicio de problemas del Estado y Elpidio González, vicepresidente de la Nación que renunció a su jubilación de privilegio y pasó sus últimos años vendiendo anilinas Colibrí en el subte.
“Hay ejemplos para mostrar que en este país no está todo perdido, que la política no es mercado. Esto de que manejemos la política con las mismas leyes que se maneja el mercado es una aberración que nos va a terminar fulminando a todos como sociedad”, concluyó Conte. El llamado final fue para el radical de a pie: “Sientan orgullo. El radicalismo tiene más de 100 años y tiene contribuciones como las que hizo Raúl Alfonsín a la vigencia de la República y de la democracia como pocos han hecho a lo largo de estos más de 200 años de vida que tiene nuestro país”.
