Se cayeron otros dos semáforos, pero la desidia y el abandono siguen firme

Los semáforos en Mar del Plata se han convertido en un peligro latente para vecinos y conductores. La falta de mantenimiento por parte de ciertos resulta alarmante y evidencia una preocupante desidia en el cuidado de la infraestructura vial. Por el ente responsable pasan funcionarios, perciben suculentos salarios y, sin embargo, poco y nada hacen para prevenir situaciones que podrían terminar en tragedia. Las pruebas están a la vista y los hechos recientes lo confirman.

El primer incidente ocurrió alrededor de las 9.20 en la intersección de 11 de Septiembre e Independencia, cuando un semáforo se desplomó sobre una camioneta Iveco Daily que se encontraba estacionada, provocando daños materiales. En el lugar trabajaron personal de Defensa Civil y del Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (Emvial), y el tránsito debió ser interrumpido mientras se realizaban las reparaciones.

Poco después, otro semáforo cayó en Santiago del Estero y Belgrano, afortunadamente sin afectar vehículos ni personas. Aunque no hubo víctimas, estos episodios exponen una falla estructural que no puede minimizarse ni justificarse. Solo falta que una de estas señalizaciones, abandonadas a su suerte, termine causando una muerte para que las autoridades reaccionen. La prevención no puede esperar a que ocurra una tragedia.

Dura crítica de la concejal Eva Ayala

La concejal Eva Ayala fue contundente al afirmar “Cuando el mismo problema se repite, no es casualidad. Es falta de inspección, mantenimiento y prevención. Mar del Plata tiene ráfagas fuertes todos los años. Eso se sabe. Lo que no puede faltar es control sobre estructuras pesadas en avenidas de alto tránsito.”

No dudò en afirmar que “Cada caída es un riesgo. Y justamente hoy, en el tratamiento del presupuesto, preguntamos: si las fotomultas recaudan cerca de 1.400 millones de pesos para seguridad vial, ¿por qué el EMVIAL solo prevé tres nuevos semáforos? Sin respuestas. Pero los hechos siguen hablando. Y lo que dicen es claro: la prevención no puede esperar.