UATRE denunció que el proyecto de reforma laboral “es un retroceso para los trabajadores”

La Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE)  advirtió que el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno  Nacional implica un retroceso para las y los trabajadores, especialmente en  sectores productivos como el agro. En este contexto, el gremio confirmó su  adhesión a la movilización convocada por la CGT para este 11 de  febrero, en defensa de los derechos laborales.

UATRE señala que “la iniciativa oficial, presentada bajo el concepto de  “modernización”, no aborda los problemas estructurales del empleo y, por el  contrario, profundiza la precarización, debilita la negociación colectiva y  traslada el costo del ajuste a quienes viven de su salario. No ayuda en nada, sólo va a acrecentar la informalidad”.

José Voytenco, secretario general de UATRE, sostuvo: “Un trabajador no  registrado es un problema social. Esta modernización laboral que pretenden. En el caso del trabajo rural, el impacto resulta más grave. El proyecto reduce la responsabilidad solidaria en los esquemas de contratación, incorpora un período de prueba inexistente en el régimen agrario —que podría extenderse hasta ocho meses y abarcar cosechas completas— y recorta las atribuciones de la Comisión Nacional de Trabajo Agrario para fijar salarios mínimos. Para UATRE, estas medidas desconocen la realidad productiva del interior del país y profundizan desigualdades históricas.

“El 70% de los trabajadores rurales continúa en la informalidad. Mejorar el empleo exige combatir este problema, garantizar trabajo registrado y erradicar prácticas aún presentes en diversas regiones del país, como la explotación laboral e incluso casos de trabajo infantil. La modernización real se logra fortaleciendo un sistema laboral más justo, formal y sostenible para todas las partes”, afirmó Voytenco.

Señalan que “Tal como está formulada, la reforma propone un esquema que fragmenta las paritarias, amplía la discrecionalidad patronal y facilita la inestabilidad laboral, afectando ingresos, protección social y la capacidad de las y los trabajadores para defender condiciones dignas”. Desde el gremio se considera que esto no moderniza el trabajo: lo ajusta.

Por eso, UATRE reafirmó “su vocación de diálogo y construcción de consensos, pero también la convicción de que los derechos no se negocian ni se recortan”. El sindicato sostiene que “el desarrollo del país solo será posible con los trabajadores en el centro del debate, y no como variable de ajuste”.