Nadie está a salvo en Mar del Plata… Esta vez los motochorros asaltaron a Malgor

La inseguridad parece haberse adueñado de Mar del Plata. En un contexto donde nadie está exento de convertirse en la próxima víctima, esta vez “le tocó el turno” al exatleta y actual entrenador de running Leonardo Malgor, quien denunció haber sido asaltado a mano armada mientras realizaba una actividad deportiva en la periferia de la ciudad.

El hecho ocurrió durante la mañana del domingo sobre la Ruta 226, a la altura del barrio Hipódromo, un corredor ampliamente utilizado por ciclistas locales y que conecta Mar del Plata con Laguna y Sierra de los Padres, continuando luego hacia Balcarce. Se trata, además, de la misma zona donde días atrás una familia que llegaba de turismo fue asaltada y despojada de su camioneta y de la casilla que transportaba, no sin antes abandonar sobre la ruta a dos niños pequeños, en un episodio que generó conmoción pública.

Según relató Malgor, salió a pedalear con la intención de variar su rutina habitual de running y aprovechar una jornada favorable para el deporte. Poco después de superar la rotonda que deriva hacia el barrio Autódromo, límite de la expansión urbana consolidada hacia el oeste, fue interceptado por dos hombres que circulaban en una motocicleta. Ambos llevaban casco y, tras colocarse a la par, lo amenazaron con un arma de fuego.

“Me pusieron una pistola en la cabeza”, declaró ante periodisticas el entrenador, visiblemente conmocionado, al denunciar el hecho. “Nunca había pasado por una situación de estas características”, agregó. Sin oponer resistencia, entregó su bicicleta con el único objetivo de preservar su integridad física. “Solo les di la bicicleta”, señaló.

Tras el asalto, Malgor fue asistido por un automovilista que se detuvo a ayudarlo. Con su teléfono celular logró incluso registrar a los delincuentes cuando se alejaban por calles internas de la zona, llevándose el rodado. Según explicó, uno de los asaltantes intentó huir montado en la bicicleta, pero tuvo dificultades por las trabas de los pedales. Aun así, desistieron de seguirlos por temor a que los agresores dispararan.

No es la primera vez que un deportista es víctima de un hecho similar en ese sector. En agosto pasado, bajo una modalidad casi idéntica, le robaron la bicicleta de competencia a Carolina Pérez, destacada ciclista de mountain bike. En aquel caso, el rodado fue recuperado gracias a la investigación policial y la difusión nacional del hecho.

Los episodios se acumulan y refuerzan una sensación creciente de vulnerabilidad. En Mar del Plata, ni siquiera quienes salen a entrenar a plena luz del día parecen estar a salvo.