Taller del artista visual Eduardo Basualdo en el MAR

El 11 y 12 de febrero el artista visual Eduardo Basualdo brindará un taller de trabajo titulado “Lo que estas obras hacen “ en el marco de su actual exposición en el Museo MAR: “Qué parte de quien”.*

Con inscripción gratuita el taller propone una serie de ejercicios para una indagación intuitiva del espacio, el cuerpo y las obras. Está dirigido a personas con o sin experiencia en danza y artes visuales. Estará acompañado por Margarita Molfino, artista en danza y performance; actriz y Licenciada en Artes  (FFyL-UBA).

El artista parte de los siguientes planteos e interrogantes en relación a su obra expuesta: Alterar posiciones, quebrar la verticalidad, ampliar la mirada/los sentidos, reconocer el  pliegue de la obra, y pasar a ser materia con ella. Y luego se pregunta ¿Cómo habitar una muestra de otro modo?; ¿Qué relaciones se construyen entre movimiento, percepción y espacio?;  ¿Qué podemos hacer con el cuerpo para habilitar una experiencia sensible más allá de la mirada? y ¿Qué coreografías se activan entre los cuerpos y el espacio del museo?

Acerca de la muestra

La exposición invita al visitante a situarse en una enorme sala que es iluminada por una única fuente de luz ubicada en el suelo, cerca del centro. Su resplandor alcanza cada rincón. Una campana negra de metal, accionada por un motor, una hélice y un sistema de poleas, se eleva y desciende rítmicamente sobre ella. Al cubrir la luz, sumerge la sala en una oscuridad total; al descubrirla, restituye la visibilidad de inmediato. Así, la mirada de los visitantes se interrumpe una y otra vez, y la percepción del entorno se modifica con cada ciclo.

En una de las paredes laterales, un dibujo de dimensiones monumentales ocupa casi toda la superficie. La imagen abstracta, en blanco y negro, revela en sus pliegues el proceso que le dio origen. El papel fue replegado repetidas veces sobre sí mismo, aplanado y pintado de negro en toda la superficie. Luego se volvió a desplegar hasta recuperar su tamaño original, exhibiendo al mismo tiempo los planos negros pintados anteriormente y las áreas sin cubrir que permanecieron ocultas entre los pliegues.

Si en proyectos anteriores la obra de Basualdo proponía una mirada introspectiva hacia el interior del cuerpo, en esta exposición la atención vuelve a dirigirse hacia afuera, al entorno en el que se mueven los cuerpos. Sin embargo, esa mirada aparece ahora accidentada: se interrumpe en su continuidad como si el espacio se plegara y desplegara entre luces y sombras.