Rodríguez rechazó la provincialización de las escuelas municipales que propone Recalt

Tras la propuesta de Emiliano Recalt de traspasar el sistema educativo a la órbita bonaerense por falta de recursos, el exconcejal Mario Rodríguez salió al cruce de la iniciativa. En diálogo con el Retrato, el referente radical calificó la idea como “absolutamente imprudente”, denunció el despilfarro de fondos en publicidad y funcionarios políticos, y llamó a defender el sistema más grande del país.

El planteo del presidente del Concejo Deliberante, Emiliano Recalt, de entregar las escuelas a la Provincia de Buenos Aires para aliviar las arcas locales, ha disparado alarmas en las comunidades educativas y en la dirigencia política que forjó el sistema durante más de seis décadas.

En diálogo con el Retrato, Mario Rodríguez, ex concejal y ex secretario de la Comisión de Educación del cuerpo deliberativo, realizó un duro diagnóstico sobre lo que considera una mirada “mercantilista” y peligrosa de la gestión pública. “La mirada de Recalt va solamente hacia la necesidad de cerrar los números sin tener en cuenta absolutamente nada más. El sistema tiene más de 60 años, nació con administraciones socialistas y fue jerarquizado por todos los gobiernos que vinieron. Es un orgullo marplatense y batanense antes que una planilla de Excel”, sentenció.

El financiamiento y la paradoja libertaria

Uno de los ejes de la propuesta de Recalt (LLA), es que el sistema es “insostenible” ante el incumplimiento de los convenios de financiamiento. Rodríguez, sin embargo, devolvió la responsabilidad al ámbito del propio funcionario.

“Habría que analizar quiénes son los que están debiendo los recursos comprometidos. El presidente del Concejo debería exigirle a su propio gobierno nacional, el de Milei, el envío de los fondos para el financiamiento educativo. Estaría bueno que empiece por hablar con sus amigos funcionarios nacionales antes que plantear la entrega del sistema a Kicillof”, disparó el dirigente radical, señalando además la deuda millonaria que la Nación mantiene con la Provincia (estimada por el gobierno bonaerense en aproximadamente $15 billones de pesos al cierre de 2025).

¿Un municipio “comentarista” o gestor?

Para Rodríguez, el intento de provincializar la educación se suma a una tendencia de la gestión de Guillermo Montenegro de desprenderse de responsabilidades primarias. “¿De qué quieren que se ocupe el municipio? Ya entregaron los escenarios deportivos a privados, ahora quieren entregar la educación… ¿Mañana qué será? ¿Privatizar Obras Sanitarias o trasladar la Salud a la Provincia? Si todo lo tienen que hacer otras jurisdicciones, ¿para qué existe el municipio y su festival de funcionarios designados?”, cuestionó.

En esa línea, el exconcejal vinculó la falta de fondos con una gestión ineficiente de los recursos existentes: “¿Cómo podía funcionar antes el municipio con todo esto y ahora no? ¿No será que se despilfarran recursos en publicidad o en multiplicar funcionarios sin idoneidad? El afán recaudatorio no tiene límites, pagamos la tasa vial con el combustible más caro del país y las calles están hechas pedazos. Este municipio solo sabe planificar voracidad recaudatoria que no se traduce en servicios”.

El silencio radical y la reacción gremial

La propuesta de Recalt también pone en tensión a la Unión Cívica Radical (UCR), socia del oficialismo, que históricamente se ha abanderado como defensora de la educación pública. Rodríguez mostró su sorpresa ante el silencio de los funcionarios radicales que hoy integran la Secretaría de Educación municipal.

“Espero que los funcionarios radicales opinen y den por tierra con estas declaraciones desafortunadas hechas desde el absoluto desconocimiento. Si no, con el silencio, son cómplices que convalidan la iniciativa. Deben acordarse de las gestiones de Ángel Roig y Elio Aprile, que defendieron este sistema a capa y espada”, reclamó. Asimismo, suscribió plenamente el rechazo del Sindicato de Trabajadores Municipales (STM): “Coincido con Alejandra Ayek en que la educación no es un gasto. Y se que todos los sindicatos saldrán en su defensa si esto sigue para adelante”.

El laberinto legal y social

Más allá de la voluntad política, Rodríguez advirtió que la transferencia no es un trámite sencillo, ya que implicaría derogar el Código Educativo local y el Estatuto Docente propio. Sin embargo, su mayor certeza reside en la resistencia ciudadana.

“No tengo dudas de que las comunidades educativas van a salir a defender esto muy fuertemente. Me crea enormes dudas el oficialismo con su mayoría automática, porque en estos seis años han demostrado estar dispuestos a cualquier renunciamiento de valores. Pero hoy la actualidad nos obliga a frenar este intento de desmantelar el orgullo de Mar del Plata. Me resisto a pensar que haya sectores que han tenido durante años una vinculación y han valorado todo este tiempo este sistema educativo como propio, y que ahora estén dispuestos a que se transfieran todos los servicios educativos municipales a la provincia de Buenos Aires”, concluyó.