Tras los trascendidos sobre el desembarco del Grupo IRSA en el histórico shopping marplatense, Guillermo Bianchi, Secretario General de Empleados de Comercio (SECZA) analizó el impacto del posible cambio de firma. En diálogo con el Retrato, aseguró que existen “conversaciones importantes”, defendió la vigencia del capital local en la ciudad y explicó por qué la venta de empresas familiares responde a una lógica de evolución generacional.
Guillermo Bianchi, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio de Mar del Plata y Zona Atlántica (SECZA), confirmó en diálogo con el Retrato que existe un “proceso de venta” del Shopping Los Gallegos a IRSA, el gigante inmobiliario controlado por Eduardo Elsztain, pero aclaró que desconoce en qué etapa están las negociaciones y qué modelo de negocio implementará la empresa. El foco del sindicato está puesto en salvaguardar los puestos de trabajo. “El objetivo que nosotros tenemos en esa empresa es que la gente conserve su empleo. Estamos hablando con los actuales representantes de la sociedad que maneja el shopping y estamos en esa conversación”, detalló.
Rumores y certezas en el proceso de venta
Aunque el rumor de la venta circula con fuerza en el sector empresarial, Bianchi se mostró cauteloso respecto a los pormenores de la transacción. “No puedo confirmar la venta porque no soy el dueño, pero sí reconozco que hay rumores y conversaciones importantes. Hay un proceso de evaluación en marcha, pero las instancias y los pormenores le corresponden al directorio de Los Gallegos”, aclaró.
Consultado sobre si el desembarco de IRSA, conocido por priorizar franquicias internacionales y grandes marcas, podría alterar el mix comercial local del shopping, el dirigente evitó las especulaciones: “Sabemos que cuando hay un cambio de firma vienen con su propia impronta, pero eso es parte de las negociaciones de los empresarios.”
Bianchi relativizó la magnitud del cambio de manos del shopping. “A nosotros es natural que en cualquier ciudad se compren y se vendan empresas, lo importante es que esas empresas mantengan a sus trabajadores”, afirmó. El dirigente citó el caso de Lucchetta como antecedente positivo. “Ha pasado con Lucchetta, que se vendió la esquina y bueno, se armó un nuevo emprendimiento, la gente conservó su trabajo y nos parece que ese es el camino”, recordó.
¿El fin del empresariado local?
Los Gallegos fue sinónimo de capitales marplatenses durante décadas. Ahora, el edificio de Luro y San Juan fue vendido a una productora que proyecta transformar el espacio en un microestadio y centro cultural y el shopping de Belgrano y La Rioja parece destinado a un holding de Buenos Aires. Estos movimientos empresariales han reabierto el debate sobre si los capitales marplatenses están en retirada frente a los grandes grupos de Buenos Aires. Para Bianchi, el diagnóstico es el opuesto.
“No creo que haya una retirada del empresariado local, muy por el contrario. Grandes empresas locales familiares se vienen sosteniendo con mucho mérito: una gran firma de supermercados, distribuidoras de café en pleno crecimiento, artículos deportivos que se expanden, heladerías que crecen y empresas que se juntaron para armar proyectos como Bendu”, enumeró el referente.
La lógica generacional del cambio
Bianchi reconoció que el modelo de negocio del shopping atraviesa transformaciones profundas y que el “modelo de negocio que es el shopping va mutando de forma extraordinaria”. Esa mutación, sumada a la complejidad de gestionar empresas familiares con múltiples accionistas de distintas generaciones, explica en parte por qué Los Gallegos evalúa desprenderse del shopping.
“Cuando las familias crecen y son muchos más los eslabones que pertenecen a los accionistas, las miradas frente a la empresa son diferentes en forma generacional. No es lo mismo una familia que constituye un negocio, que cuando se ramifica y los hijos y nietos, tienen otras pretensiones. Eso es lógico y normal en cualquier negocio del mundo”, analizó.
Finalmente, el Secretario General de SECZA reafirmó que el sindicato se mantendrá expectante a la espera de definiciones oficiales para sentarse a discutir el encuadre y las condiciones con la nueva operadora. “Una vez que sepamos cuál es el formato de la nueva empresa y su operatoria, podremos hablar. Mientras tanto, nuestra lucha es sostener el empleo marplatense”, concluyó.
