Este jueves 5 de febrero, las salas de juego de toda la provincia realizaran una medida de fuerza conjunta de los gremios AMS y AECN y como resultado este jueves no habrá actividad en las salas de juego. Mientras el conflicto salarial escala, desde el gremio SITACLAH advirtieron que cerrar el casino es “un error” y proponen una estrategia diferente: atacar la rentabilidad de las empresas privadas y las licencias online para recomponer el bolsillo del trabajador.
Los trabajadores de los casinos bonaerenses iniciaron un paro total de actividades que dejó los paños vacíos y las máquinas apagadas en todas las salas oficiales. La medida, encabezada por la Asociación de Maestranza de Casinos (AMS) y la Asociación de Empleados de Casinos Nacionales (AECN), responde al rechazo de un aumento salarial del 4,5% otorgado por decreto, una cifra que los trabajadores consideran una burla frente a la inflación acumulada. El conflicto se profundizó luego de que los gremios que representan al personal de Administración, Maestranza y Servicios rechazaran la última oferta salarial oficial.
El paro comenzó a las 21 del jueves y se extenderá hasta las 11 de este viernes, según confirmaron los gremios.
Sin embargo, la jornada de protesta no estuvo exenta de matices internos. Cristian Echeverría, secretario general del SITACLAH (Sindicato de Trabajadores de Casinos, Loterías, Agencias e Hipódromos), expresó una postura de acompañamiento a la lucha pero con un fuerte distanciamiento en el método y el destinatario del reclamo.
Un Estado “fundido” y la mira en los privados
En diálogo con el Retrato, Echeverría trazó su diagnóstico sobre la situación financiera de la administración provincial de Axel Kicillof y las repercusiones que se están tomando. “Lo que nosotros planteamos es que cerrar el Casino es un error, porque la demanda que se le está pidiendo al Estado provincial es imposible. Todos sabemos que la Provincia de Buenos Aires está fundida. El Estado provincial está quebrado, no le podemos pedir más cosas”, sentenció el dirigente.
Para el SITACLAH, la llave de la recomposición salarial no está en las arcas públicas, sino en la renta del sector privado que opera dentro de los edificios estatales. “A mí la medida me parece que está bien si nosotros paráramos las máquinas tragamonedas que pertenecen a los privados. Esos mismos privados son los que tienen las licencias de juego online. Deberíamos atacar las licencias online para que un porcentaje le quedara a los trabajadores de Lotería, Casino e Hipódromo”, propuso Echeverría.
La crisis del “paño” y empleados con ropa decadente
Otro de los puntos de Echeverría es la pérdida del poder adquisitivo a través de la denominada “caja de empleados” (propinas), que ha caído drásticamente. Al parar el casino por completo, según Echeverría, se castiga al propio trabajador. “Si nosotros paramos el paño, paramos la caja de empleados. Si no le hacemos un problema al privado para darle herramientas a un Estado que está en quiebra, estamos haciendo las cosas mal”, analizó.
El referente sindical también denunció un abandono estructural que se refleja incluso en la vestimenta del personal. “Hoy un compañero de trabajo de casino tiene la ropa decadente. Cuando siempre fue un ejemplo cómo vestían los empleados, hoy da pena. ¿Quién tiene que suministrar la ropa? El privado. Los sindicalistas tenemos que ponernos al frente de esas cosas y decirle basta al privado, exigirle que cumpla con lo que tiene que cumplir”, disparó.
Licitaciones y fuentes de trabajo
Respecto a la situación de las licitaciones de los casinos anexos (como Miramar y otros puntos de la costa), Echeverría marcó una diferencia de prioridades con otros gremios que exigen la celeridad de esos pliegos. “No estoy preocupado porque salgan las licitaciones, en todo caso, si no salen, que el Estado se quede con las tragamonedas y las explote el propio Estado, sería muy bueno. Mi gran preocupación es que los empleados de casino no llegan a fin de mes”, remarcó.
El futuro del conflicto
Mientras la AMS y la AECN mantienen la guardia en las puertas del Casino Central denunciando la “emergencia salarial”, el SITACLAH ratificó que su compromiso es exclusivamente con el trabajador de base. “Vamos a ser respetuosos de las decisiones de otras organizaciones, pero sentamos una posición: hay que pedirle la compensación salarial al privado. No sé el resto, pero el SITACLAH no tiene relación con los dueños de las empresas privadas, nosotros siempre vamos a estar del lado del trabajador, ni del empresario, ni de un partido político, ni de un funcionario de turno”, concluyó Echeverría.
Con las salas cerradas y un escenario de fractura táctica entre los gremios, el conflicto de los casinos bonaerenses se encamina a un febrero de alta tensión, donde la discusión no pasa solo por el porcentaje de aumento, sino por quién debe pagar el costo de la crisis en un sector que genera ganancias millonarias en el mundo virtual. Mientras tanto, los trabajadores advirtieron que, de no haber una nueva convocatoria al diálogo en las próximas horas, podrían profundizar el plan de lucha.
