Enérgico rechazo de las Centrales Obreras marplatenses a la Reforma Laboral

Las escalinatas de la Catedral fueron escenario de un plenario sindical que reunió a la CGT Mar del Plata junto a las demás centrales obreras locales, en una clara señal de unidad frente a la reforma laboral que promueve el gobierno de Javier Milei. Delegaciones de distintos gremios participaron del encuentro y expusieron el impacto que, según denunciaron, ya se empieza a sentir en cada sector productivo y de servicios.

El secretario general de la CGT local, José Luis Rocha, destacó la amplitud de la convocatoria y la presencia de sindicatos de toda la ciudad. “Fue una muestra contundente de organización y de compromiso, donde cada gremio pudo contar cómo esta política nacional está golpeando a sus trabajadores”, señaló.

Rocha calificó la reforma como una iniciativa de fuerte sesgo regresivo. A su entender, lejos de actualizar las relaciones laborales, el proyecto apunta a borrar conquistas básicas y a reinstalar condiciones propias de otras épocas. “Quieren llevarnos a un escenario en el que los trabajadores queden desprotegidos, como si retrocediéramos un siglo en materia de derechos”, afirmó, y agregó que el verdadero objetivo es debilitar a los sindicatos y a las centrales obreras, a las que definió como “el último dique de contención frente al ajuste”.

En ese marco, el dirigente sindical amplió el alcance de las críticas y sostuvo que el plan del Gobierno no se limita al mundo del trabajo. Según indicó, también está en juego el rol del Estado y de instituciones clave para la sociedad, como el sistema previsional, la salud pública, las universidades, la educación técnica y la industria nacional. “No es solo una reforma laboral: es una estrategia que pone en riesgo la estructura misma del país”, advirtió.

Durante el plenario, Rocha remarcó que la respuesta del movimiento obrero será colectiva y en las calles. “La única forma de frenar este avance es con la unidad de los trabajadores y sus organizaciones, expresada con firmeza y movilización”, subrayó ante los presentes.

Finalmente, el dirigente apeló a una dimensión generacional del conflicto. Señaló que, de aprobarse la reforma, las nuevas camadas de trabajadores comenzarían su vida laboral sin las protecciones básicas que hoy existen. “No podemos resignarnos a que nuestros hijos y nietos trabajen sin derechos. Por eso estamos acá, dando esta pelea”, concluyó.