Derecha Fest: Milei prometió convertir a la Argentina en “el país más libre del mundo”

El presidente Javier Milei participó este fin de semana de la Derecha Fest, un encuentro político-ideológico en el que volvió a desplegar su discurso liberal libertario, con fuertes críticas a la izquierda, a los empresarios “prebendarios” y a los periodistas “ensobrados”, al tiempo que reivindicó al capitalismo como el único sistema capaz de generar prosperidad y libertad.

Ante un público afín que lo ovacionó en reiteradas oportunidades, Milei sostuvo que “la gente prospera cuando se le quita el Estado de encima” y aseguró que el respaldo electoral que lo llevó a la Casa Rosada fue un mandato claro para terminar con décadas de empobrecimiento. “El sistema capitalista es el sistema más justo. Se le está viniendo la noche a los zurdos; la gente dijo basta de empobrecernos”, enfatizó.

En ese marco, el jefe de Estado recordó su reciente paso por el Foro Económico Mundial de Davos, donde su discurso generó repercusión internacional. Según explicó, esa exposición no fue casual: “Es mucho más importante usar la explosión de Davos para dar la batalla cultural”. Y advirtió que la Argentina perdió el rumbo durante el último siglo por no tener un norte claro. “Si no tenemos claro nuestro norte, nos extraviamos, como le pasó al país en los últimos 100 años”, señaló.

Milei también trazó una línea de continuidad entre sus intervenciones públicas recientes. “Hay que ir y jugar de visitante así. Los tres discursos tienen una concatenación. En 2023 dije que la idea woke había calado hondo en Occidente”, analizó. En ese tramo, deslizó un guiño a la condena judicial de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner al afirmar que “la única prisión debe ser para los chorros”, con una referencia irónica a “la señora”.

Uno de los pasajes más duros de su discurso estuvo dirigido a los empresarios que, según su visión, crecieron al amparo del Estado. Milei los calificó como “socios del poder político” y los acusó de beneficiarse del intervencionismo. “Cuando alguien viene a otorgarte una nueva forma de libertad, es sospechosa. La libertad es una sola, la consagrada por el derecho natural”, afirmó, para luego remarcar que “el intervencionismo estatal, a la escala que sea, es un avasallamiento”.

En esa línea, defendió al empresario que compite en el mercado y cuestionó a quienes ofrecen productos caros y de mala calidad protegidos por regulaciones. “El capitalista es un benefactor social. Aquellos que tienen productos más caros y de peor calidad no son dignos del favor del Estado. Si quieren hacerlo a la fuerza, deben desaparecer e ir a la quiebra. En ese caso son destructores de la sociedad”, sentenció, y prometió que ese esquema “no va a pasar en la Argentina”.

El presidente también apuntó contra los medios de comunicación y periodistas a los que acusó de recibir dinero de esos sectores. Habló de “toneladas de guita” destinadas a medios y “periodistas corruptos” y lanzó una frase provocadora: “Ese que le pone mucha plata a periodistas, les aviso que a Kennedy yo no lo maté”, ironizó, en referencia a las teorías conspirativas que suelen circular en el debate público.

Al reivindicar los valores judeocristianos, Milei ubicó “en la vereda de enfrente” a la izquierda y a los empresarios prebendarios, a quienes asoció con “el robo, la pereza y el ventajismo”. También defendió con énfasis la propiedad privada, al rechazar la idea de que se trate de un “parche humano”. “La propiedad privada sirve para capitalizar nuestros esfuerzos. Cuando se la pone en duda, se pone en duda aquello que nos hace humanos”, sostuvo, y subrayó que todo intercambio debe ser voluntario.

Hacia el final, Milei ratificó su compromiso de avanzar con reformas para convertir a la Argentina en “el país más libre del mundo”. Enumeró los principios que, según su concepción, sostienen una sociedad libre: la auto propiedad, la propiedad privada y el principio de no agresión. “La ética prohíbe el uso de la fuerza”, afirmó, y delimitó el rol del Estado a la protección de la vida y la libertad.

“El sistema de la propiedad es el de la libertad. El comercio es una herramienta pacífica que convierte enemigos en clientes”, agregó, al reivindicar al capitalismo como un sistema que permitió sacar al 90% de la población mundial de la extrema pobreza. Finalmente, aseguró que la Argentina se está transformando en un faro para el mundo y llamó a no temerle a la innovación ni a la libertad. “Es lo que volverá a hacer grande a la Argentina y a Occidente”, concluyó, antes de cerrar con su ya clásico grito: “¡Viva la libertad, carajo!”.