Crónica de una temporada de “alivio” entre los relatos y el ajuste del bolsillo

Mientras el gobernador Axel Kicillof y el presidente Javier Milei disputan la narrativa del éxito o el fracaso económico en la costa, Mar del Plata atraviesa un enero de “supervivencia”. Entre hoteles llenos los fines de semana pero con un gasto que cayó un 15%, y un presupuesto municipal que se debate bajo la sombra de la “motosierra”, la ciudad busca redefinir su modelo turístico.

Dos narrativas contrapuestas intentan explicar una realidad que preocupa a operadores y comerciantes: la caída del consumo, la reducción de estadías y un perfil de visitante que llega con el presupuesto sumamente ajustado.

Desde el inicio de la quincena, el gobernador Axel Kicillof ha sido tajante, definió la temporada como “la peor desde la pandemia” y responsabilizó directamente al programa económico de Javier Milei por lo que llamó un “plan deliberado para atacar a la producción y el trabajo”. Los datos que maneja la Provincia confirman una caída del 7% en las estadías y un desplome del 21% en el gasto promedio de las familias, con 90 mil turistas menos que en el ciclo anterior.

En la vereda opuesta, el presidente Javier Milei transitó Mar del Plata buscando ratificar su apoyo popular. Entre visitas a plantas industriales como Lucciano’s y su participación en la “Derecha Fest” en el sur de la ciudad, el mandatario arengó a multitudes de fanáticos, aunque no estuvo exento de protestas puntuales de jubilados y sectores opositores. Para el Gobierno nacional, las muestras de afecto en la calle validan un modelo de estabilización que consideran condición necesaria para el crecimiento futuro.

El “fin de semana de alivio” y la realidad del mostrador

A pesar del clima de catástrofe que algunos anticipaban, Mar del Plata tuvo su “mejor foto” el pasado fin de semana del 24 de enero. Con hoteles entre el 80% y 90% de ocupación y shows masivos como los de Ciro y los Persas, Luciano Pereyra y Diego Torres, la ciudad logró traccionar volumen. Sin embargo, en el sector privado el ánimo no es de euforia, sino de alivio, un “Zafamos”, de parte de los empresarios gastronómicos.

La estadística que nadie discute en privado es la caída del consumo, que ronda el 15% o más en prácticamente todos los rubros. Las postales de este verano incluyen restaurantes llenos pero con mesas que comparten platos, boliches a tope pero con menos consumo en barra, y playas completas pero repletas de conservadoras y viandas. La competencia con el exterior (Brasil y Chile, favorecidos por el dólar planchado) le ha quitado a la costa el público de mayor gasto.

El laberinto del Presupuesto 2026

En el plano local, el Ejecutivo municipal de General Pueyrredon elevará este jueves un presupuesto marcado por la rosca política y la necesidad de equilibrio. La intendencia busca sostener el funcionamiento de la ciudad sin romper los puentes con el universo libertario de Sebastián Pareja, quien advirtió que no acompañarán aumentos de tasas desproporcionados.

El municipio ha intentado “hablar el idioma libertario” eliminando 260 tasas y sellados y promoviendo un RIGI local para atraer inversiones. Sin embargo, la tensión reside en el costo de los servicios esenciales. General Pueyrredon sostiene el sistema educativo municipal más grande del país (86 escuelas), cuyo costo anual ronda los 35 mil millones de pesos, una cifra que no es reconocida por la coparticipación provincial y que equivale a tres años de recaudación de la tan mencionada Tasa Vial.

El debate del “Turismo Joven”

Un eje que atraviesa la discusión es el impacto del turismo joven. Mar del Plata sigue siendo la capital de la “previa” y el After Beach, pero este modelo muestra límites claros. Según un informe del concejal Juan Manuel Cheppi, la estadía promedio cayó a 3,5 noches, la más baja desde que hay registros.

Este turismo de grupos genera clima y energía, pero el derrame económico es limitado. El debate que se asoma para el post-temporada es qué modelo turístico quiere la ciudad: si uno de volumen masivo y estadías cortas, o uno que recupere la permanencia de la familia y el consumo de clase media que hoy parece retraído.

En medio de la crisis, la economía colaborativa ha funcionado como un dique de contención. Casi el 20% de los anfitriones de Airbnb en la ciudad supera los 60 años, y la mayoría son mujeres que utilizan el alquiler de habitaciones para complementar jubilaciones que no alcanzan. Es una política pública informal: donde el sistema previsional falla, la hospitalidad senior factura y sostiene hogares.

Un febrero de Carnaval o despedida

Con la mirada puesta en el fin de semana largo de Carnaval (14 al 17 de febrero), Mar del Plata espera la última gran bocanada de aire. Booking.com ya la posiciona como el destino nacional más buscado, aunque la sombra de Brasil (con Florianópolis y Río a la cabeza) sigue siendo una amenaza real.

En definitiva, la temporada 2026 se define por la resiliencia. No fue la fiesta de los años dorados ni la catástrofe total. En la Mar del Plata de hoy, “zafar” ya es una forma de éxito, mientras la política sigue discutiendo en el Concejo Deliberante y en las gobernaciones sobre quién tiene la culpa de que el bolsillo de la gente sea, poco a poco, más flaco.