Casineros denuncian “emergencia salarial” y anticipan un paro total en plena temporada

Los trabajadores se movilizaron frente al Casino Central tras rechazar un aumento del 4,5% otorgado por la Provincia. En diálogo con El Retrato, el referente gremial Aníbal Settino advirtió sobre la “crisis total” de la actividad, denunció que aún no se aceptan medios electrónicos para apostar y alertó: “Si no hay respuestas, intensificaremos las medidas”.

A las 10:00 de la mañana, los trabajadores nucleados en la Asociación de Empleados de Casinos Nacionales (AECN) y la Asociación Gremial de Administración, Maestranza y Servicios de Casinos (AMS) se concentraron en las puertas del Casino Central para visibilizar una realidad que dista mucho del “empleo soñado” que alguna vez representó el sector. El reclamo reúne la urgencia de una paritaria insuficiente con una crisis estructural que, según denuncian, está dejando a los casinos estatales fuera de la era digital.

En diálogo con el Retrato, Aníbal Settino, Secretario Adjunto de AMS, realizó un diagnóstico sombrío sobre el presente de los casineros. “Nosotros atravesamos los mismos problemas que toda la clase trabajadora debido a la política económica nacional, pero además nuestra actividad está en crisis total. El juego online crece cada vez más en detrimento del público que viene al casino, y nosotros estamos pidiendo una discusión seria para entrar en los medios electrónicos”, explicó el dirigente.

El rechazo al 4,5%: “No se llega a fin de mes”

El Gobierno provincial ofreció un incremento del 4,5% a los empleados estatales, cifra que los gremios de casinos rechazaron de plano. Aunque Settino reconoció la compleja situación financiera de la provincia, insistió en que el salario quedó totalmente desfasado.

“Ese 4,5% es insuficiente. Si vemos la caja de empleados (lo que representa las propinas de los empleados), que es un ingreso clave, solo subió un 13% respecto al año pasado, mientras que la inflación superó el 100%. Estamos muy complicados. El gobierno tiene que entender que los que no llegan a fin de mes son los trabajadores”, sentenció Settino. Entre los reclamos específicos, el gremio exige una equiparación salarial, el aumento del concepto por “desarraigo” para quienes trabajan en casinos anexos y una mayor participación en la recaudación de las máquinas tragamonedas.

Un casino “fuera del sistema”

En una época dominada por billeteras virtuales y transferencias, el principal centro de apuestas de la ciudad sigue operando exclusivamente con efectivo, lo que expulsa al público más joven.

“Hoy la gente ya no usa más plata en el bolsillo, todos se manejan con QR o tarjetas. Nosotros no estamos aceptando medios electrónicos y lo pedimos hace mucho tiempo. La burocracia estatal no termina de dar la vuelta. Nos dicen que sí, pero el tiempo pasa y perdemos público por no tener un posnet o transferencias. Evidentemente hay funcionarios que no están a la altura de las circunstancias”, disparó el Secretario Adjunto.

El avance del juego online y la competencia desigual

Settino también puso el foco en las licencias de juego online que la Provincia otorgó a privados, mientras el Casino Central carece de una plataforma propia. “Ves las camisetas de fútbol auspiciadas por licencias electrónicas que otorgó la Provincia. Nosotros pedimos que el Casino de la Provincia tenga su propia licencia. Hay que modernizarse porque la tecnología avanza a pasos agigantados y nos estamos quedando sin actividad”, analizó.

Estado de alerta y amenaza de paro total

Como gesto de “buena voluntad”, los trabajadores realizarán asambleas y protestas de 10:00 a 11:00 de la mañana (antes de la apertura del casino) hasta el próximo viernes. Sin embargo, advierten que el tiempo se agota.

“Si no hay una reunión o un llamado serio, vamos a intensificar las medidas. No queremos llegar a un paro total en plena temporada porque no es bueno ni para nosotros ni para la Provincia, pero el diálogo tiene un punto límite. Empecemos a discutir en serio la problemática de nuestro trabajo”, concluyó Settino, a la espera de una convocatoria urgente del Ministerio de Trabajo que destrabe un conflicto.