Punta Mogotes: La incertidumbre por las concesiones opaca el balance veraniego

A pesar de un flujo turístico que iguala los números del año anterior, el complejo enfrenta un escenario conflictivo de cara a mayo de 2026. Francisco “Chichín” Martínez, histórico referente del sector, advierte que la disputa entre el Municipio y la Provincia por la administración frena proyectos de modernización y genera dudas en los clientes a largo plazo.

En el tramo final de enero, el pulso de Punta Mogotes es el de una temporada de contrastes. Con fines de semana que rozan el pleno y días de semana supeditados a la estabilidad del clima, los concesionarios locales enfrentan una realidad sobrevuela lo comercial.

Para Francisco “Chichín” Martínez, propietario de balnearios históricos como el “Francisco” y “El Carmen” ,el verdadero desafío no está hoy en la ventanilla, sino en el horizonte judicial que marca el vencimiento de las concesiones previsto para agosto de 2026.

“Lo que antes eran acuerdos políticos ahora terminó siendo, en principio, un tema judicial. Ojalá que termine bien. No sufrimos el forcejeo porque no nos afecta ser municipales o provinciales, nosotros no elegimos. Sí afecta al cliente: tengo clientes que no saben si dejar la reserva o sus pertenencias para el año que viene por la incertidumbre de si vamos a estar o no después de mayo”, explicó Martínez en diálogo con el Retrato.

Un complejo frenado por el “limbo” legal

La disputa por la jurisdicción del complejo, que enfrenta judicialmente a la gestión municipal con la administración provincial, ha generado, según Martínez, una parálisis que impide cualquier plan de inversión estructural. A pesar de la existencia del “Máster Plan” (un proyecto de renovación estructural a 30 años diseñado para transformar el complejo) elaborado por la Universidad Atlántida, el concesionario advierte que la falta de acuerdo político y el carácter no vinculante del proyecto mantienen la zona en un estado de estancamiento.

“Pretenden llamar a un concurso de ideas con el Colegio de Arquitectos, pero el municipio se opone. Sabemos cómo es el Máster Plan, pero no es vinculante. Habría una mejora muy importante en la integración con el barrio y el estacionamiento, pero hasta que no pase esta cuestión judicial, estamos en una especie de limbo”, denunció el empresario, quien recordó que el sector ya ofreció planes de modernización hace cinco años sin obtener respuesta.

Un turismo de “escapada” condicionado por el clima

Respecto a la dinámica del verano 2026, Martínez realiza un balance positivo pero condicionado por los nuevos hábitos de consumo. La temporada se sostiene gracias a picos de afluencia los fines de semana, traccionados por un turista que decide su viaje en función del pronóstico meteorológico.

“La temporada viene bien, aproximadamente como el año pasado. Por ahí la diferencia es que hay más gente los fines de semana. Si la gente lee el pronóstico del tiempo y anuncian lluvia para el domingo, a lo mejor no viene. Se fijan mucho en el diario antes de salir”, admitió. En cuanto al gasto, señaló que, aunque se percibe una mayor cautela por los precios, la demanda de carpas se ha mantenido estable gracias a esquemas de precios flexibles.

Innovación en servicios y convivencia ambiental

Para paliar la incertidumbre y atraer al público, el sector ha profundizado en servicios diferenciales, como la apertura total al turismo con mascotas (pet-friendly) con piletas exclusivas, y cambios en la tarificación. “Cobramos la carpa por cantidad de personas. Dos personas pagan 50.000 pesos y después cada adicional 15.000. No es lógico cobrarle 90.000 si son solo dos personas solas. Eso ha bajado el promedio de ocupantes pero mantiene el volumen”, detalló.

Finalmente, el empresario mencionó un conflicto de convivencia que escala temporada tras temporada. Martínez advirtió que el incumplimiento a la prohibición de fumar en las playas genera discordia entre los usuarios y un daño ambiental directo: “La gente fuma en la playa pública y tira las colillas, esas colillas van a ir al mar porque la creciente las bate. Puse un sector en el médano para que fumen ahí, pero no todos lo respetan. Es difícil”.

Con la mirada puesta en la resolución judicial que defina el destino administrativo de las 24 hectáreas del complejo, los concesionarios de Punta Mogotes cierran un enero de buena afluencia, pero con la incertidumbre de un 2026 que, por ahora, no ofrece certezas de continuidad.