¿Mas desocupados?; la bandera de la rotonda; bronca por la basura y celos radicales

Muchos temen por su continuidad laboral en Los Gallegos. La bandera de la Rotonda entre formaciones y filmaciones. Una interna digna de serie de streaming lugareño. Reclaman mas limpieza y menos cortos publicitarios. Marcelo González y un gesto para destacar y aplaudir. ¿Què hace él acá?…gran bronca o simples celos políticos. Inquietudes burocráticas disfrazadas de institucionalismo tardío. Inquietudes burocráticas disfrazadas de institucionalismo tardío

Temor entre trabajadores de la Tienda Los Gallegos

Un clima de malestar y preocupación se habría instalado en los últimos días entre los trabajadores de la tradicional Tienda Los Gallegos, ubicada en la esquina de Catamarca y Belgrano, a partir de una versión que comenzó a circular con fuerza puertas adentro del comercio. Según trascendió, la empresa les habría comunicado que durante el mes de marzo el local cerraría durante 30 días “por refacciones”, una explicación que lejos de llevar tranquilidad despertó temores e incertidumbre entre el personal.

Muchos temen que sea el paso previo al cierre definitivo

De acuerdo a lo que pudo saberse, los empleados temen que el anuncio sea el paso previo a un cierre definitivo o a una reestructuración que derive en la pérdida de puestos de trabajo. La inquietud no es casual: recuerdan lo ocurrido con la sucursal ubicada en Luro y San Juan, que tras bajar sus persianas terminó dando lugar a un centro de espectáculos musicales, dejando atrás su histórica función comercial, hecho este que ni siquiera conocían los dirigentes sindicales hasta que se efectivizó. Hoy el silencio “oficial” alimenta las sospechas y la angustia entre los trabajadores, muchos de ellos con años de antigüedad en la empresa.

La bandera de la Rotonda entre formaciones y filmaciones

La política local volvió a demostrar su inigualable talento para el espectáculo, esta vez con la epopeya de la bandera en la Rotonda del Golf. Allí, entre drones, cámaras y formaciones solemnes, se desplegó la Enseña Nacional sublimada como si se tratara de un estreno de alfombra roja y no de una rotonda que los vecinos transitan esquivando pozos y residuos. La filmación fue impecable; la gestión, un poco menos visible.

Una interna digna de serie de streaming lugareño

El malestar dentro del propio municipio habla de una interna digna de serie de streaming. Que el intendente interino haya tenido que poner dinero de su bolsillo para reemplazar la bandera suma épica personal, pero también deja al desnudo una pregunta incómoda: ¿de verdad hacía falta tanto acting para tapar una responsabilidad básica del Estado? Más aún cuando empresarios ofrecieron hacerse cargo y la propuesta habría sido  rechazada en nombre del “deber”, ese concepto que suele aparecer justo cuando ya es tarde.

Reclaman mas limpieza y menos cortos publicitarios

Mientras tanto, la ciudad acumula otra escenografía: bolsas rotas, veredas sucias y reclamos que suenan más fuerte que cualquier spot institucional. El dueto Daniel Martínez–Cristian Benito parece cómodo detrás de la cámara, pero incómodo frente al teléfono que no para de sonar por pedidos de limpieza. Quizás sea hora de cambiar el guion: menos cortos cinematográficos, más trabajo sostenido. Porque la patria también se defiende limpiando las calles.

Marcelo González y un gesto para destacar y aplaudir

En silencio y sin hacer “Prensa” niños de diferentes barrios marplatenses, especialmente de los sectores mas carenciados, asisten gratuitamente a las funciones de “la Granja de Zenón” que sube a escena en el Teatro Tronador. Los contingentes de pequeños son trasladados en micros especialmente fletados por el empresario Marcelo González, quien ve de esta forma en devolverle algo de lo que Mar del Plata le ha brindado y permitido hacer, especialmente en el área artístico-cultural.

González que en las ultimas elecciones se presentó como candidato para el Concejo Deliberante, a pesar de lo haber logrado el resultado esperado, sigue creyendo que “la cultura, en sus diferentes formas, tiene que llegar a todos más allá de su condición social”. Un gesto para destacar y aplaudir

¿Què hace él acá?…gran bronca o simples celos políticos

En los pasillos del Palacio Municipal todavía resuena una pregunta existencial que nadie se anima a formular en voz alta, pero que sobrevuela cada mate tibio de gabinete: ¿gran bronca o simples celos políticos? La súbita incomodidad de algunos funcionarios municipales, particularmente los de filiación radical, ante la presencia de Emiliano Giri en una de las reuniones de Gabinete.

Inquietudes burocráticas disfrazadas de institucionalismo tardío

Porque Giri no llegó con capa ni credencial “ministerial” bajo el brazo, sino con algo mucho más perturbador para ciertos espíritus sensibles: cercanía al poder real y una silla estratégicamente ubicada al lado del intendente interino. Eso, al parecer, bastó para desatar una ola de inquietudes burocráticas disfrazadas de institucionalismo tardío. De repente, la transparencia se volvió urgente y las funciones ajenas merecieron auditoría express.

¿Algunos tendrán miedo de “quedar fuera de la foto”?

Los radicales, guardianes celosos del organigrama invisible, habrían solicitado saber qué rol cumple el también exitoso empresario, como si el Gabinete fuera una reunión de consorcio y alguien hubiera entrado sin figurar en el acta. La pregunta no es nueva, pero sí selectiva: nunca incomodó tanto el “quién es quién” como cuando aparece alguien que no pide permiso para sentarse a la mesa. Tal vez no sea bronca ni celos, sino miedo a quedar fuera de la foto. En política, como en la vida, nadie se enoja por lo que no le importa. Y nadie pregunta tanto cuando siente que alguien más empieza a importar demasiado.