Sergio Goransky observa hoy su recorrido empresarial con la serenidad de quien supo construir, pero también soltar a tiempo. Referente del sector turístico y creador de proyectos emblemáticos como los balnearios Plata Grande, reconoce que una de las decisiones más significativas de los últimos años fue delegar plenamente la conducción del negocio en sus hijos, y fueron Federico y Germán, quienes asumieron el desafío con una impronta propia y transformadora.
“En los últimos tres o cuatro años tomé la decisión de dejarles todo a mis hijos, y es algo de lo que me siento profundamente orgulloso. Verlos crecer, desarrollarse y tomar decisiones me confirma que fue el paso correcto”, señala Goransky, convencido de que el recambio generacional no solo es necesario, sino vital para la evolución de las empresas familiares.
Desde ese lugar, su rol cambió por completo. Hoy acompaña desde la experiencia, sin interferir en la gestión cotidiana. “Casi no me meto; solo opino cuando ellos me piden alguna sugerencia. Los jóvenes están formados de una manera diferente a la nuestra, y hacen cosas que yo hoy no podría hacer”, admite con humildad, destacando la capacidad de adaptación, innovación y lectura del mercado que tienen las nuevas generaciones.
Federico y Germán crecieron viendo trabajar a su padre, acompañándolo desde chicos y participando activamente en las etapas más exigentes del proyecto, especialmente tras el fallecimiento de Silvina, momento que marcó una consolidación familiar y societaria. Ese recorrido compartido hoy se traduce en una gestión comprometida, profesional y enfocada en el servicio.
“Ellos hicieron un cambio radical en todo lo que es el servicio. Se dedican, invierten, tienen compromiso y actitud. Eso me llena de orgullo”, afirma Sergio al referirse a los balnearios que hoy conducen: Federico a cargo de La Reina y del desarrollo gastronómico junto a sus socios , y Germán liderando el balneario de Mar del Plata.
La propuesta que impulsan se distingue por su carácter diferencial: servicios de calidad, recreación permanente, infraestructura moderna como piletas climatizadas y una agenda diaria de actividades que invitan al público a vivir una experiencia integral. En un contexto competitivo, la inversión constante se vuelve clave para atraer y fidelizar visitantes.
La obra empresarial de Sergio Goransky continúa viva, no como una repetición del pasado, sino como una evolución. En manos de sus herederos, su legado se proyecta hacia el futuro con identidad propia, innovación y una visión transformadora del turismo.
