Bajo el nombre “Club de Campo Alto La Sierra”, un proyecto inmobiliario busca instalarse en la zona más alta del cordón serrano. Los residentes denuncian que la iniciativa, que ya fue frenada en 2008, reaparece con un informe de impacto ambiental deficiente y en una fecha estratégica para eludir el debate público.
Lo que los vecinos han bautizado como “la historia se repite” es el resurgimiento de un proyecto urbanístico que pretende transformar 12 hectáreas en la zona de “las antenas”, el punto más elevado y sensible del sistema de Tandilia en la región. El emprendimiento “Alto La Sierra” propone la creación de 86 lotes de lujo, una iniciativa que, según los habitantes de la reserva forestal, colisionaría de frente con la capacidad de carga de los servicios públicos y la fisonomía natural del lugar.
En diálogo con el Retrato, María del Carmen Cirigliano, propietaria de Cabañas Kurumamell y activa referente del reclamo vecinal, recordó que este conflicto tiene raíces que se remontan a 2008. “Es la segunda vez que arrancan con esto. Aquella vez vinieron en pleno verano con promotoras y folletos, intentando ingresar por nuestro barrio. Logramos pararlo porque el estudio de impacto ambiental era flojo y no contemplaba la realidad del territorio. Hoy estamos en la misma situación”, advirtió.
Un de informe de impacto ambiental con generalidades
La principal herramienta de objeción técnica de los vecinos es la crítica al Informe de Impacto Ambiental que la empresa presentó ante el EMSUR. Según los especialistas que asesoran a la asamblea, el documento peca de generalidades y evidencia un desconocimiento profundo del terreno rocoso que pretende intervenir.
“El estudio parece un trámite burocrático para cumplir, pero le falta mucho. Estamos trabajando con el Colegio de Arquitectos y profesionales idóneos para demostrar que es inviable”, explicó Cirigliano. Uno de los puntos más críticos es la gestión de efluentes cloacales en una zona de alta rocosidad. Al ser el sistema de Tandilia una formación de roca madre a escasa profundidad, la infiltración de residuos de 86 propiedades con piletas y sistemas de riego representaría un riesgo de contaminación inminente para las napas de las que se sirve toda la Sierra.
El agua: un recurso en el límite
Mientras los barrios actuales sufren cortes recurrentes y bajas de presión durante la temporada, el proyecto prevé abastecerse a través de la cooperativa local. “El agua nuestra es de la cooperativa del barrio. Hace unos años modificaron el estatuto para dar agua a terceros, y tememos que eso signifique darle el recurso a este nuevo barrio privado cuando a nosotros no nos alcanza. Imaginate 86 propiedades con piletas de gran volumen en la zona más alta, es una locura técnica”, denunció la referente de Cabañas Kurumamell.
La infraestructura vial también es motivo de alarma. Las calles de Sierra de los Padres, no están diseñadas para soportar el flujo de camiones de gran porte necesarios para una obra de tal envergadura, ni el tránsito permanente de un club de campo. Aunque el nuevo proyecto propone utilizar una calle secundaria externa al barrio principal, los vecinos sostienen que la traza es “inviable” por su pendiente y composición geológica.
Una estrategia ¿a escondidas?
El proyecto se hizo público en pleno diciembre, con una consulta ciudadana abierta durante el mes de enero, cuando la atención está puesta en la temporada turística y los cierres de año. “Por eso estamos movilizados, la única herramienta hoy es la participación ciudadana mediante el mail al EMSUR antes del 31 de enero”, subrayó Cirigliano.
El objetivo de fondo de los residentes es la declaración de la zona como “Paisaje Protegido”, emulando experiencias exitosas en Tandil. Buscan resguardar la flora y fauna autóctona de la “balcanización” que generan los cerramientos perimetrales de los barrios privados. “Nadie dice que el avance no se va a permitir, pero tiene que ser de manera ordenada y respetando el entorno. Si empezamos a rodear la sierra de alambrados, destruimos la esencia que el turista viene a buscar: la paz y el contacto con la naturaleza”, concluyó.
Convocatoria y plazos
La asamblea vecinal se reunirá este viernes 23 de enero a las 19:00 horas en la Delegación Municipal de Sierra de los Padres (Padre Luis Varetto 251). El objetivo es coordinar la recolección de las 210 firmas necesarias (el 10% del padrón de la cooperativa) para exigir una asamblea extraordinaria que aclare el rol de la entidad en la provisión de agua para el emprendimiento.
Mientras tanto, la campaña de objeción vía correo electrónico a [email protected] sigue siendo la prioridad inmediata. Los vecinos instan a la comunidad a no permitir que el proyecto se apruebe, exigiendo que el municipio garantice que no habrá favoritismos para empresarios de renombre por sobre el derecho de los habitantes.
