Cirone denunció que las calles están detonadas y complicidad del Municipio con las APP

El Secretario General del SUPETAX , Donato Cirone realizó un balance crítico sobre la primera quincena de la temporada en Mar del Plata. En diálogo con el Retrato, denunció la desprotección absoluta de los usuarios frente al transporte ilegal, advierte sobre la infiltración de personal de seguridad en las aplicaciones y cuestiona la pasividad oficial ante la inseguridad y el deterioro de la infraestructura urbana.

Con una primera quincena que califica como “regular”, el Secretario General del Sindicato Único de Peones de Taxis (SUPETAX), Donato Cirone, pone el foco en el vaciamiento del control municipal y la proliferación de un sistema de transporte clandestino que opera bajo la impunidad de las plataformas digitales. Según el dirigente, Mar del Plata atraviesa un período de “ausencia general” del Estado municipal, que permite una competencia desleal que pone en riesgo tanto la economía de los trabajadores taxistas como la integridad física de los pasajeros.

“En las fiestas se trabajó, pero no como otros años. Cada vez va mermando la cantidad de trabajo. La primera quincena fue regular para nosotros porque hay una gran competencia desleal donde las autoridades miran para otro lado”, sentenció Cirone. El titular de SUPETAX denunció además el fenómeno de los “conductores ambulantes” que llegan a la ciudad a veranear y financian su estadía transportando pasajeros en vehículos no habilitados: “Los tipos están con total impunidad trabajando sabiendo que no hay controles, esa es la realidad. No se está haciendo absolutamente nada para impedir el funcionamiento de estos autos particulares”.

El riesgo del usuario y el negocio de la “desgracia”

Para Cirone, la elección de las plataformas por parte del turista responde estrictamente a una variable económica y no a una superioridad en la calidad del servicio. Sin embargo, advierte que ese ahorro esconde una vulnerabilidad jurídica letal. “Los eligen por el precio, pero lo que no se toma en cuenta es si a esa persona le ocurre algo arriba del vehículo, están totalmente desprotegidos. No tienen cobertura de seguro de pasajero transportado y, si el seguro descubre que el auto estaba trabajando ilegalmente, tampoco le cubre el robo al conductor”, explicó.

La radiografía de quienes operan estas aplicaciones revela, según el dirigente, una crisis social profunda que el municipio utiliza a su favor. “Estamos siendo sostenedores de la desgracia de esta gente: personas que se quedaron sin trabajo o trabajadores a los que no les alcanza el sueldo, como policías o maestros que salen a destruir a quien vive del taxi. El Estado municipal no le importa absolutamente nada de lo que estamos padeciendo”, denunció con dureza.

Inseguridad y falta de gestión: “Vinieron a hacer negocios”

El panorama de inseguridad que afecta a los conductores de plataformas de delivery también golpea al sector del taxi. Cirone denunció una “gran pasividad” del intendente y su equipo de gestión ante los hechos de violencia en los barrios. “Hoy la inseguridad está a la vuelta de la esquina, sea en un barrio periférico o de alto poder adquisitivo. Están dejando que la ciudad se caiga a pedazos para responsabilizar al gobernador, pero quien debe hacer las gestiones es el intendente”, analizó, apuntando directamente a la figura de Guillermo Montenegro y sus referentes en el Concejo Deliberante, Agustín Neme y Alejandro Rabinovich.

“Yo creo que a Mar del Plata lo único que vinieron a hacer es negocios: negocios inmobiliarios y negocios con las plataformas digitales. Algún juez debería investigar al Intendente porque ese grado de complicidad no es gratis. Las plataformas manejan mucho dinero y pagan campañas políticas”, disparó el dirigente gremial.

Contaminación visual y deterioro urbano

Cirone vinculó la crisis del transporte con el desorden normativo en la vía pública, citando como ejemplo la instalación de los nuevos tótems LED publicitarios. Para el Secretario General, existe una contradicción con políticas previas de ordenamiento urbano. “Hace unos años hubo que sacar todas las publicidades porque contaminaban la visual de quienes conducen. ¿Ahora ya no contaminan más?”, se preguntó.

El diagnóstico de Cirone concluye con una visión sombría sobre el estado general de General Pueyrredon: “La ciudad está destruida, como una casa a la que no le hacés nada durante muchos años. Las calles están detonadas y falta mucha presencia de quienes deben garantizarnos seguridad. Simplemente miran cuánto les va a quedar en el bolsillo a determinada persona”.