La provincia de Jujuy dice presente en la temporada de verano de la Costa Atlántica con una fuerte acción promocional que tiene como epicentro a Mar del Plata y otras ciudades turísticas bonaerenses. La delegación jujeña, encabezada por el secretario de Cultura y Turismo de la Provincia, Federico Posadas, despliega una intensa agenda con el objetivo de acercar los atractivos del norte argentino a miles de turistas que disfrutan del mar y que ya tienen a Jujuy entre sus destinos elegidos.
“Siempre estamos presentes en Mar del Plata promocionando una provincia distante, pero muy cerca del corazón de Buenos Aires, porque muchos la visitan”, afirmó Posadas, al destacar la importancia estratégica de la ciudad balnearia como vidriera turística nacional. La acción promocional incluyó actividades en Playa Varese, Miramar y continuará en Pinamar, con la intención de abarcar la mayor cantidad de público posible durante la temporada alta.
Complementar destinos: mar y montaña
La presencia de Jujuy en la costa no es casual. Desde el Ministerio de Cultura y Turismo se apuesta a la complementariedad entre dos de los destinos más elegidos del país: el mar y la montaña. “Lo bueno es poder complementar dos destinos favoritos de la Argentina: uno de mar y otro de montaña, para que el que viene al mar en verano venga a la montaña en invierno y viceversa”, explicó el funcionario.
En ese sentido, Posadas destacó la conectividad aérea como un desafío y, al mismo tiempo, como una oportunidad. “Ojalá que algún día tengamos un vuelo directo, sería nuestro mayor anhelo para seguir conectando a la Argentina sin necesidad de pasar por Buenos Aires”, señaló. No obstante, remarcó que Jujuy cuenta con varias frecuencias diarias desde Buenos Aires y conexiones con Córdoba, lo que reduce las distancias y facilita el acceso.
La expectativa que genera Jujuy como destino turístico se sostiene en una propuesta diversa y consolidada. “Tenemos un destino increíble, bendecido por la divinidad, con cuatro regiones bien diferenciadas”, expresó Posadas, y agregó que en los últimos años se le sumó un fuerte valor agregado con obras de infraestructura y nuevos productos turísticos.
Entre ellos se destacan el Tren Solar de la Quebrada, un aeropuerto renovado, nuevas rutas y la Ruta del Vino jujeña, que comienza a posicionarse a nivel nacional. “No somos Mendoza ni Salta por extensión de viñedos, pero sí tenemos vinos de mucha calidad, apostados al pie de cerros multicolores”, afirmó.
Turismo todo el año y un ciclo virtuoso de inversiones
Uno de los principales objetivos de la gestión turística es romper con la estacionalidad. “Queremos turismo los 365 días del año, y lo venimos logrando”, aseguró Posadas. Actualmente, la temporada de verano muestra un promedio de ocupación cercano al 60% en toda la provincia, mientras que el invierno y las vacaciones de julio continúan siendo los puntos más fuertes.
Las campañas de promoción han sido claves en este proceso. Acciones como Jujuy, Destino de Película, Yungas, Darle la vuelta a Jujuy y la presencia en aeropuertos, vía pública y redes sociales lograron instalar a la provincia en la mente del viajero. “Hoy la gente elige a Jujuy como un destino en sí mismo”, remarcó el secretario.
El crecimiento del turismo también se refleja en la inversión privada. Tras años de conflictividad social, la provincia logró estabilidad y reglas de juego claras. “Pasamos de cerrar hoteles a abrir hoteles”, sostuvo Posadas, destacando que en los últimos ocho años se incrementó en un 30% la cantidad de camas disponibles.
Este ciclo virtuoso se apoya en una fuerte inversión estatal en infraestructura, acompañada por la confianza del sector privado. “Al que apuesta al turismo le va bien, y esa es la mejor propaganda”, concluyó el funcionario, convencido de que Jujuy atraviesa uno de los mejores momentos de su historia turística.
