Tras una leve mejoría en sus parámetros hemodinámicos, el niño de ocho años accidentado en los médanos de Pinamar fue derivado al Hospital Materno Infantil de Mar del Plata para someterse a una intervención de cierre abdominal. El operativo, coordinado por el Ministerio de Salud bonaerense, se concretó luego de que las condiciones meteorológicas permitieran el vuelo del helicóptero sanitario.
Tras setenta y dos horas de extrema fragilidad, el equipo médico del Hospital Comunitario de Pinamar autorizó este jueves su traslado al Hospital Interzonal Especializado Materno Infantil (HIEMI) de Mar del Plata. La derivación, realizada bajo estrictas medidas de seguridad en el helicóptero sanitario de la Provincia de Buenos Aires, tiene como objetivo principal la realización de una tercera intervención quirúrgica para retirar el packing hepático y proceder al cierre definitivo de la cavidad abdominal.
El parte médico oficial emitido a las 08:00 de este jueves arrojó el primer dato alentador desde el ingreso del paciente a la unidad de cuidados intensivos. “Se informa que el paciente masculino de 8 años se encuentra en preparación para ingresar a quirófano (…). Asimismo, se comunica que desde el día de ayer el paciente no requiere medicación para sostener la presión arterial, manteniéndose bajo monitoreo permanente”. Esta estabilidad hemodinámica fue la que permitió, cuatro horas más tarde, que los profesionales determinaran que el niño se encontraba en condiciones de afrontar un traslado a un centro de mayor complejidad pediátrica.
Un operativo condicionado por el clima
Inicialmente programado para las primeras horas de la mañana, el operativo debió postergarse debido al frente de tormenta y el fuerte temporal que afectó a la zona costera durante la madrugada. Finalmente, la coordinación entre el sistema de emergencias del Ministerio de Salud de la Provincia y los equipos del Hospital Tetamanti de Mar del Plata permitió concretar el vuelo sanitario hacia el mediodía.
En diálogo con la prensa, Bettiana, abuela del menor, mantuvo una cautela esperanzada ante el nuevo escenario. “Bastián pasó una noche estable. Oremos todos juntos, ingresa a quirófano otra vez. Hagamos tan fuerte nuestra oración para que se nos conceda el milagro”, expresó la mujer, quien ha oficiado de vocera familiar durante las jornadas más críticas en Pinamar.
El escenario judicial y las versiones cruzadas
Mientras la atención médica se concentra en el quirófano del HIEMI, la causa penal caratulada como lesiones culposas continúa sumando testimonios y peritajes. En las últimas horas, Manuel Molinari, el empresario oriundo de Junín que conducía la camioneta Volkswagen Amarok implicada en el siniestro, rompió el silencio a través de sus redes sociales. “Quiero agradecer de corazón a todos los que se han comunicado y manifestado su preocupación. Pido prudencia, respeto y sobre todo oraciones por él y su familia. Confío en que la verdad y la justicia van a aclarar las cosas”, manifestó el investigado.
Por su parte, la madre de Bastián ha señalado la responsabilidad del conductor de la camioneta, desmintiendo versiones preliminares sobre quién operaba el vehículo todoterreno en el que viajaba su hijo. “Ni Bastián ni su papá estaban manejando”, sostuvo la mujer, enfatizando que el grupo familiar se encontraba en su último día de vacaciones al momento del impacto en el sector conocido como “la tercera olla”.
Ambos rodados permanecen secuestrados y bajo custodia policial para las pericias accidentológicas que deberán determinar la dinámica del choque. El foco de la justicia está puesto en verificar si se respetaron las áreas habilitadas de circulación, dado que el municipio de Pinamar ha insistido en que el accidente se produjo en un predio de propiedad privada, fuera del denominado “corredor seguro“. Por el momento, la prioridad absoluta de todas las partes involucradas y de la comunidad costera permanece en la respuesta biológica del niño tras esta nueva y compleja cirugía.
Foto: Clarin.com
