La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) respondió de manera formal a la intimación de la Inspección General de Justicia (IGJ) y profundizó el conflicto institucional con el Gobierno nacional. La entidad deportiva, que preside Claudio “Chiqui” Tapia rechazó las acusaciones sobre sus balances y cuestionó el accionar del organismo de control, respecto de las causas de corrupción que se le imputan a la actual gestión.
Vale precisar que la IGJ, a cargo de Daniel Roque Vítolo, exigió explicaciones por partidas globales incluidas en los estados contables de la AFA y de la Liga Profesional de Fútbol. En ese marco, la autoridad fiscalizadora sostuvo que esos rubros superan los 450 millones de dólares y carecen de un desglose adecuado.
Frente a este escenario, la conducción de la AFA presentó un descargo por los ejercicios contables comprendidos entre 2017 y 2023, con el objetivo de brindar claridad a las asociaciones afiliadas y al público, a partir de documentación y actos administrativos verificables.
En ese sentido, las autoridades del fútbol argentino afirmaron que la organización presentó todos los balances requeridos y negaron cualquier tipo de incumplimiento. A través de un comunicado oficial, la gestión de Tapia indicó que la IGJ notificó una sola observación conforme a la norma y que la asociación respondió de inmediato.
Además, los dirigentes rechazaron las acusaciones de maniobras evasivas y cuestionaron la validez de los señalamientos públicos por parte de algunos personajes políticos de peso. “Es falso que la AFA se escapó”, sostuvo la institución futbolística, en referencia al cambio de jurisdicción administrativa.

Sobre este punto, desde la AFA explicaron que el traslado de la causa por presuntos hechos de corrupción desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) hacia la provincia de Buenos Aires se realizó con fiscalización estatal y con aval de la Dirección Provincial de Personas Jurídicas, que notificó formalmente a la IGJ.
Por su parte, Vítolo advirtió que, si la AFA no brinda respuestas satisfactorias antes del 20 de enero de 2026, propondrá la designación de un veedor contable ante el Ministerio de Justicia de la Nación. Al respecto, la autoridad de control sostuvo que esa medida permitiría revisar libros y documentos para garantizar la trazabilidad de los fondos.
Frente a esa posibilidad, la AFA rechazó la necesidad de un veedor y pidió que el control se realice por los canales legales correspondientes. En paralelo, Tapia se refirió a las causas en curso y señaló: “Lo llevo tranquilo, no estoy imputado”, expresó el dirigente.
La denuncia penal que vuelve a poner bajo la lupa a la conducción de la AFA
Una nueva denuncia penal volvió a poner bajo la lupa a la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en el marco de las causas que investigan el manejo de fondos de la entidad. La bancada nacional de la Coalición Cívica acusó a Claudio “Chiqui” Tapia y al tesorero Pablo Toviggino por un presunto desvío de más de 300 millones de dólares mediante empresas offshore y cuentas en el exterior.

Según la presentación judicial, la maniobra se habría desarrollado entre 2021 y 2025 a través de una red de sociedades pantalla y operadores financieros. El escrito sostiene que el esquema permitió sacar fondos del circuito bancario argentino bajo el argumento de sortear el cepo cambiario, con comisiones que habrían alcanzado hasta el 30% de los montos canalizados.
La denuncia recayó en el Juzgado Federal a cargo de Marcelo Aguinsky, quien ya interviene en otra causa vinculada a terrenos en Pilar relacionados con dirigentes del fútbol argentino. En ese marco, los denunciantes solicitaron ampliar la investigación por presuntos delitos de lavado de activos y administración fraudulenta en perjuicio de la AFA.
El planteo también atribuye un rol central al reconocido empresario teatral y exdiputado bonaerense Javier Faroni, a través de la firma TourProdEnter LLC. De acuerdo con la acusación, esta sociedad habría concentrado ingresos por más de 260 millones de dólares, aunque solo una porción mínima de esos fondos habría ingresado efectivamente a las arcas de la entidad.
