Un joven murió en Santa Clara a raiz de la ola gigante que tambien castigó Mar del Plata

La temperatura que llegó a los 38.7 grados a las 15.30, estuvo acompañada una hora mas tarde por una ola considerada gigante que inundó casi toda la costa marplatense, sacudiendo inclusive a la zona de los balnearios de Santa Clara del Mar, donde un joven de aproximadamente 30 años murió ahogado.

A raiz del caso tomo intervencion Dirección Provincial de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires Fabiàn Alejandro García e interviene la fiscalía a cargo del doctor Ramiro Anchou. Desde el Sindicato de Guardavidas la calificaron como una “ola gigante, algo así como un mini tsunami”

La crecida sorprendió a los miles de turistas y marplatenses que se habían llegado a la costa para apaciguar el calor que resultaba insoportable. El mar se retiró varios metros de la costa y “regresó” con una crecida mas que importante, viviéndose momentos de tensión lo que obligo a los guardavidas a redoblar sus esfuerzos para evitar que el pánico ganara a los bañistas.

El titular del Sindicato de Guardavidas, Nahuel Nardone, brindó precisiones sobre el inusual fenómeno ocurrido en distintos balnearios de Mar del Plata, donde una ola de gran magnitud irrumpió sorpresivamente en la playa y obligó a activar protocolos de prevención.

Según explicó Nardone, la alerta se inició a partir de las comunicaciones radiales que mantienen los guardavidas en los distintos puntos del frente costero. “Se activaron los protocolos en algunos sectores porque una ola invadió la zona donde estaba la gente, con el mar ya retirado”, señaló. El avance repentino del agua tomó por sorpresa a quienes se encontraban en la playa, ya que no se esperaba un evento de estas características en un contexto de bajante pronunciada.

El impacto de la ola no solo generó temor entre los presentes, sino que también provocó el arrastre de diversos elementos que suelen utilizarse en la playa. Reposeras, heladeras, sombrillas y otros objetos fueron desplazados por la fuerza del agua, incrementando el riesgo de golpes y lesiones. “Todo ese tipo de materiales puede transformarse en un peligro cuando el mar avanza de manera inesperada”, advirtió el dirigente gremial.

Nardone remarcó además que la jornada estuvo marcada por un mar particularmente complicado. La condición “embajante”, explicó, favoreció que algunas personas fueran arrastradas, con riesgo de ser tomadas por corrientes o “chupones”. Afortunadamente, el episodio no pasó a mayores. “Gracias a Dios fue solamente una gran ola, algo así como un mini tsunami”, afirmó, destacando que la rápida intervención del cuerpo de guardavidas permitió evitar consecuencias más graves en Mar del Plata, los que se vieron en algún momento desbordados, pero la misma genta que se hallaba en la costa colaboraba con quienes habían quedado en incómoda posición..