Entre el impacto del tipo de cambio, el adelanto del Carnaval y un clima desfavorable para el turismo de cercanía, el empresario vaticina una baja que, sin embargo, no compromete la vigencia de la ciudad como capital del espectáculo.
Con el panorama de la primera quincena de enero ya asentado, el empresario teatral sostiene que la tendencia para el resto de la temporada está trazada. Según sus proyecciones, el balance final de marzo arrojará una disminución del 15% en la cantidad de espectadores respecto al verano 2025, una cifra que, aunque negativa, se explica por factores macroeconómicos y climáticos precisos.
“La estadística se repite cada año cuando está cerrado diciembre, la primera semana de enero y la preventa de la segunda. Es un boca de urna que no es científicamente exacto, pero la matemática sí lo es. En este caso, nos está dando un final en marzo con un 15% menos que el último verano”, detalló Rottemberg en diálogo con el Retrato, diferenciando este escenario del empate técnico que él mismo había vaticinado y confirmado para la temporada anterior.
Los factores de la merma: dólar, calendario y clima
Para Rottenberg, las causas de este descenso no son sorpresa, sino el resultado de variables que el sector venía monitoreando. El primer motivo es cambiario: un sector importante del público argentino optó este año por vacacionar en el exterior. El segundo factor es el calendario: el Carnaval, que en 2025 estiró la actividad hasta marzo, este año cae el 16 y 17 de febrero, lo que anticipa un éxodo turístico temprano.
“Mar del Plata tiene como principal joya los balnearios. Cuando el clima está tan errático y no hay días ideales para la playa, esa porción de turismo de la provincia de Buenos Aires, que se guía por el tiempo para decidir si viaja o no, también se retrae. Todos esos factores influyen en el balance final”, analizó el empresario. Sin embargo, aclaró que la baja no es exclusiva del teatro, sino que afecta por igual a la hotelería y la gastronomía: “Acompaña la masa crítica de turismo que llega a la ciudad. Hay un porcentaje menor de turismo y en cada uno de los rubros se siente igual”.
La vigencia del elenco nacional
“Lo que tenemos es una cantidad de artistas muy reconocidos, actores de primera línea trabajando en la ciudad”, remarcó, citando nombres como los de Gerardo Romano, Florencia Peña, Martín Bossi, Laurita Fernández y el elenco de Toc Toc, entre otros. Sobre la producción en una economía volátil, Rottemberg destacó la naturaleza del sector: “Insumos no nos faltan porque tenemos un producto netamente nacional. Artistas y público consumen un producto nacional que es el teatro. Como empresa, vivimos los avatares económicos igual que el que fabrica hilados o alfajores”.
La ciudad y el futuro del público
Con 48 temporadas consecutivas sobre sus espaldas, Rottemberg se define como un “marplatense de adopción” que prefiere mirar “la película completa” antes que la foto de un verano específico. Respecto a la infraestructura de la ciudad el empresario mantuvo una postura institucional: “Todos los pozos que tenga Mar del Plata también son los mismos pozos que tenemos en todo el país. No creo en esa cosa de mirar a Mar del Plata como la generadora de inflación, de pozos o de indigentes. Es un espejo del país”.
En cuanto a la importancia de la ciudad como centro del teatro remarcó que “Mar del Plata es una capital del espectáculo: presenta 300 títulos teatrales, tiene 16 salas de cine, teatros públicos y shows internacionales. Es un epicentro político y una marca registrada”, sentenció.
Finalmente, celebró el desembarco masivo de un turismo joven atraído por el sector privado y los after beach, interpretándolo como un reaseguro para la industria teatral a largo plazo. “Si los jóvenes no vinieran, correríamos el riesgo de que en una generación se olviden de la ciudad. El hecho de que se acerquen es un seguro para el futuro: hoy vienen a los balnearios, pero cuando sean grandes, vendrán al teatro. Primero necesitamos que estén acá, una vez que ingresan, consumen todos los rubros”, concluyó.
