Las concesionarias de la ciudad revelan una tendencia clara en consultas sobre la tecnología híbrida. El nuevo mercado que cotiza por encima de los 40 millones de pesos llega cada vez más a la ciudad y se enfrenta a las primeras trabas estructurales y logisticas.
Mientras las políticas nacionales intentan acelerar la transición energética, reduciendo aranceles y cupos de importación, el consumidor marplatense vota con el bolsillo y la practicidad diaria. El resultado es un mercado de dos velocidades, el auge consolidado de los vehículos híbridos (nafta/eléctrico) como la opción más conveniente, y un nicho de autos 100% eléctricos que, pese a la oferta creciente, aún debe derribar el “miedo al enchufe”.
El contexto macroeconómico ayuda. La liberación del cupo de 50.000 unidades sin aranceles y la exención de patentes en jurisdicciones como la Provincia de Buenos Aires han puesto a estos vehículos en el radar de la clase media-alta. Sin embargo, al bajar a la realidad del concesionario, la decisión de compra se filtra por la usabilidad diaria.
El reinado del híbrido y la ventaja de no enchufar
Los vendedores están de acuerdo en que el híbrido no enchufable es el rey de la categoría. Desde Iturrarte Automotores y Mas Auto, coinciden en que la demanda de modelos como el Toyota Corolla Cross (con valores de referencia desde los 40 a 45 millones de pesos) es sostenida y supera ampliamente a la de los eléctricos puros.
“El híbrido tiene todas las ventajas del eléctrico y ninguna de sus desventajas”, sintetizó Federico, de Más Auto. La clave del éxito radica en la autonomía y la simplicidad, ya que, el usuario no cambia sus hábitos, carga nafta y el sistema se autoabastece. “Ni cuenta te das, y al final terminas ahorrando”, graficaron desde Nestor Iturrarte del concesionario Iturrarte Automotores. Para el usuario marplatense, que a menudo utiliza el auto para escapadas en ruta donde la red de carga es escasa, esta tecnología elimina la ansiedad de quedarse a pie en una ciudad, que segun afirma Iturrarte, “no esta preparada para la transición eléctrica”
El desafío Eléctrico: entre la innovación y el “miedo”
El auto 100% eléctrico enfrenta una batalla cultural. Ariel Lorenzani, de la firma Alta Gama, reconoció que si bien las consultas digitales son altas, la medición de ventas reales es más bien baja porque “recién están entrando” modelos competitivos. La oferta se ubica en un segmento premium: un Citycar eléctrico arranca en los 42 millones, mientras que opciones más robustas como el Renault Megane E-Tech trepan a los 67.8 millones, según datos de Autos del Mar.
Mateo, vendedor de la concesionaria oficial Renault, admitió que las consultas se frenan ante la incertidumbre: “Todavía no se acepta muy bien, no por el producto, sino por el miedo a los puestos de carga y los repuestos”. Aunque los concesionarios aseguran que el servicio técnico oficial está capacitado y los repuestos garantizados por las terminales, la percepción del cliente sigue siendo conservadora y de recaudo.
Además, aparece un “costo oculto” que frena la adopción masiva, como es la infraestructura doméstica. Si bien el auto se puede cargar en un enchufe convencional (tardando unas 8 horas), la instalación de un cargador de pared para reducir ese tiempo requiere una inversión adicional que ronda los 3.000 dólares y una adaptación de la red eléctrica domiciliaria (trifásica).
La infraestructura
Mientras que para los vendedores de usados y multimarcas la infraestructura es insuficiente (“hay dos o tres cargadores, tenés que esperar turno de 4 horas”, señalaron en Mas Auto), los concesionarios oficiales de eléctricos tienen una visión más optimista.
Lorenzani destacó que Mar del Plata “está preparada”, citando puntos de carga rápida en estaciones Puma (Juan B. Justo e Independencia), y en la Ruta 2. Además, desmitificó el problema de la autonomía urbana: “Un eléctrico chico tiene 360 kilómetros de autonomía homologada, en Mar del Plata eso sobra para andar toda la semana sin recargar”. Desde Más Auto no son tan optimistas, argumentando que sumando el peso de los pajeros, las luces, aire acondicionado o cualquier otra variable ese kilometraje se puede reducir a la mitad.
