“La gente volvió a planificar”: El mercado automotor cerró un 2025 en alza

Carlos Freijo, gerente de la Cámara del Comercio Automotor, realiza un balance positivo del año y proyecta un 2026 de expansión para el sector. Destaca la recuperación de la venta de 0km y usados gracias a la confianza en el plan económico y desmiente la supuesta baja de costos en las transferencias registrales.

El mercado automotor funciona históricamente como uno de los termómetros más sensibles de la economía doméstica y el diagnóstico de cierre del 2025 arroja una temperatura saludable. Carlos Freijo, gerente de la Cámara del Comercio Automotor (CCA) de Mar del Plata, confirmó en diálogo con el Retrato, que el sector ha logrado consolidar una reactivación sostenida, dejando atrás la incertidumbre de ciclos anteriores. La clave de este fenómeno, según el dirigente, además de numérica, es psicológica gracias al retorno de cierta previsibilidad.

“El año fue bueno porque se reactivó bastante el nivel de operaciones, la gente comenzó a tener confianza y certeza de que el plan económico es previsible”, analizó Freijo. Este cambio de clima permitió que el consumidor se animara a “planificar hacia adelante“, rompiendo la parálisis que dominaba el mercado. El resultado fue un incremento tangible tanto en el patentamiento de unidades cero kilómetro como en la rotación de usados, apalancado por la reaparición de herramientas financieras que parecían extintas.

El círculo virtuoso del 0 km, usados y la “reserva de valor”

El auge en la venta de unidades nuevas, impulsado por precios más competitivos y financiación bancaria, ha generado un efecto derrame sobre el segmento de segunda mano. “Cuantos más cero kilómetros se venden, más usados ingresan al circuito. Esto beneficia al comprador porque hay más mercadería, mejores precios y menos desesperación”, explicó el gerente de la Cámara.

En un contexto donde las opciones de inversión se diversifican, el automóvil reafirma su rol como activo de resguardo. Freijo defiende la compra de vehículos como una estrategia de capitalización: “El auto mantiene su valor y tiene la gran ventaja de la liquidez inmediata. Si necesitás venderlo en un plazo corto el mercado responde”.

La “mentira” de las transferencias baratas

No todo el panorama es complaciente con la gestión oficial, Freijo desarticuló el discurso gubernamental de la digitalización y abaratamiento de los trámites registrales. “Fueron anuncios meramente propagandísticos: no bajó nada”, sentenció. Según el dirigente, la digitalización se limitó a una carga de datos previa que no eliminó la burocracia presencial ni, fundamentalmente, la carga impositiva. “Es mentira que sea más barato porque se siguen pagando los mismos aranceles y sellados. Si el gobierno quisiera abaratar, es sencillo: elimina o disminuye los sellados”, argumentó, criticando además la persistencia del sistema de turnos que traba la inmediatez de las operaciones.

Nuevas tecnologías y el fin de la venta informal

La apertura de importaciones ha comenzado a modificar la oferta disponible en las concesionarias, permitiendo el ingreso de vehículos con tecnologías que la industria nacional aún no provee masivamente. Freijo destacó la aceptación rápida de autos eléctricos e híbridos, aunque se inclinó por la versatilidad de estos últimos ante la infraestructura de carga aún en desarrollo.

Paralelamente, el mercado formal celebra un retroceso de la competencia desleal. La venta clandestina, los “arbolitos” o las operaciones en redes sociales sin respaldo, está en declive, víctima de su propia inseguridad. “El público no arriesga más sus fondos en comprarle a un desconocido por la cantidad de fraudes y engaños, la gente volvió a los comercios habilitados buscando trayectoria y respaldo”, concluyó Freijo.

De cara al 2026, la expectativa es mantener el equilibrio. Sin la influencia estacional del turismo que, según Freijo, no mueve la aguja de las ventas, el sector apuesta a que la estabilidad macroeconómica y el crédito sigan siendo el combustible de la recuperación.