Nelson Díaz Aguirre, presidente de la cámara de concesionarios (CEBRA), defiende la gestión del sector ante las críticas por la falta de arena y la erosión que hubo en la última semana. Mientras celebra una ocupación del 75% impulsada por el turismo y el cliente local, el dirigente confirma que absorberán el aumento del 36% otorgado a los guardavidas sin trasladarlo a precios.
Nelson Díaz Aguirre, presidente de la Cámara de Empresarios de Balnearios, Restaurantes y Afines (CEBRA), trazó un balance optimista del primer tramo del verano, minimizando el impacto de las recientes sudestadas y desmarcándose de las acusaciones sobre la ocupación indebida del espacio público y el avasallamiento del privado sobre el sector público de las costas.
La temporada del 2026 empezó compleja para el sector. Mientras la erosión costera reduce la superficie de playa disponible, un fenómeno que geólogos atribuyen en parte al manejo de la arena por los propios concesionarios, el sector debió afrontar una dura negociación paritaria con el Sindicato de Guardavidas, que cerró con un aumento del 36% tras semanas de conflicto.
El costo laboral y la política de precios
Díaz Aguirre confirmó que el acuerdo, fruto de una negociación que buscó un “resultado positivo para ambas partes”, no tendrá un impacto directo en el bolsillo del turista que llega en enero.
“Esto no creo que afecte nada a las tarifas del balneario”, aseguró el dirigente, explicando que la estructura de costos ya estaba definida previamente. “Ya hemos puesto un rango tarifario que nuestra clientela conoce y les respetamos esa misma situación”. La estrategia de los concesionarios desde el inicio de la temporada parece ser apostar al volumen y a la competitividad frente a otros destinos de la costa atlántica, absorbiendo el incremento salarial para no enfriar una demanda que, aseguran, viene respondiendo bien.
La polémica por el espacio público
Sin embargo, el punto más álgido de la temporada no es económico, sino territorial. Ante las crecientes quejas de usuarios y las advertencias de especialistas como Federico Isla sobre la reducción del sector público y la manipulación de la topografía de la playa, el titular de CEBRA adoptó la postura defensiva de su sector. Aguirre negó que el sector privado haya avanzado sobre la línea de ribera pública y descartó la posibilidad de reducir la cantidad de carpas privadas para respetar la legislación público-privada (que establece que el 60% debe ser privado, dejando al otro 40% público) . “Es una petición que no existe ni por parte del municipio ni de nadie. Se hace en redes por personas que no tienen la información completa”, disparó.
Según su visión, los balnearios están sometidos a un control riguroso por parte del Ente Municipal de Turismo (EmturyC), específicamente del área de Recursos Turísticos que aseguran que todo opere de acuerdo a las reglas. “Nosotros cumplimos con todas las reglamentaciones. El sector privado no avanzó en ningún momento sobre lo público, es más, hoy tenemos menos unidades de sombra que las que había hace diez años”, argumentó, intentando desactivar la narrativa de la “privatización de la playa”.
Si bien reconoció que la falta de arena es un problema y que las obras de defensa costera “están en falta”, rechazó de plano cualquier posibilidad de que el sector privado financie dichas obras a cambio de extensiones de concesión, calificando la idea de incompatible.
Balance, proyección y el “efecto local”
Pese a los frentes abiertos, el balance comercial de CEBRA es positivo. Con una ocupación promedio que oscila entre el 70% y el 75%, los concesionarios celebran la fidelidad del público marplatense, que actúa como un piso de demanda estable, sumado a un afluente turístico que se hizo notar en el primer fin de semana del año.
Sobre los temporales que castigaron la costa en el arranque de enero, Díaz Aguirre los calificó de “atípicos” y aseguró que la recuperación operativa fue rápida. “Auguramos que siga así, somos la ciudad más completa en prestación de servicios y estamos competitivos”, concluyó, apostando a que el clima acompañe para consolidar una temporada que, en los números, promete ser exitosa.
