La política local se fractura y marcharon contra la “anexión petrolera”

El sacudón geopolítico provocado por la invasión militar de Estados Unidos a Venezuela y la posterior detención del presidente Nicolás Maduro ha tenido una réplica en el escenario político de General Pueyrredon. La gravedad de los sucesos, que incluyen bombardeos sobre zonas civiles de Caracas y la difusión de imágenes de Donald Trump monitoreando las operaciones desde la Casa Blanca, ha polarizado las posturas de la dirigencia local, reavivando debates sobre la soberanía, el intervencionismo y los intereses económicos detrás de la acción bélica.

El trasfondo económico: petróleo y control

Reportes de medios globales como El País indican que Estados Unidos tiene planes concretos para controlar política y económicamente a Venezuela durante la transición, con el objetivo explícito de que empresas norteamericanas asuman el manejo de la industria petrolera.

Batalla legislativa: la quita de honores a Chávez

El conflicto también ha impactado en la agenda del Concejo Deliberante, donde ya se han presentado siete proyectos vinculados a la situación en Venezuela. Entre las iniciativas más polémicas impulsadas por sectores del oficialismo y aliados, se destaca la propuesta para retirar títulos honoríficos otorgados oportunamente al fallecido ex presidente Hugo Chávez, buscando borrar simbólicamente el vínculo político que la ciudad supo tener con el proceso bolivariano, especialmente recordado por la Cumbre de las Américas de 2005.

Movilización y repudio: “No somos el patio trasero”

Un amplio espectro de organizaciones sindicales, políticas y de derechos humanos realizó una concentración en el Monumento a San Martín (Luro y Mitre).

La movilización, impulsada por las dos CTA (de los Trabajadores y Autónoma), el Frente de Izquierda, la UTEP y organismos de Derechos Humanos, se realizó bajo la consigna “No a la intervención militar”. En un comunicado conjunto, las centrales obreras denunciaron que el objetivo real de Washington es “apoderarse de los recursos estratégicos, robar su petróleo y arrancar la soberanía”, advirtiendo sobre el retorno de la Doctrina Monroe a la región.

El documento cuenta con el respaldo del Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, calificó el ataque como una agresión a todo el continente. “No somos el patio trasero de ninguna potencia”, sentenció Pérez Esquivel durante un acto previo, llamando a resistir la “cobardía y sumisión” de los gobiernos que, como el argentino, actúan como “vasallos” de los intereses de Donald Trump.

Desde el Frente de Izquierda (PTS), sumaron su condena al “salto gravísimo en la agresión imperialista”, aclarando que su rechazo a la invasión se realiza desde una perspectiva independiente del gobierno de Maduro, pero intransigente ante el avasallamiento de la soberanía regional.

Alejandro Martínez, dirigente del Partido Obrero y del Frente de Izquierda local, expresó su indignación: “Estamos indignados, estamos agredidos, estamos ultrajados por esta agresión a Latinoamérica y a Venezuela en particular, pero a todos nosotros en general. Este tipo -Donald Trump- se ha autodenominado prácticamente el virrey de Latinoamérica y así lo ha señalado hoy, con total desparpajo”.

Este señalamiento resalta el rechazo de muchos sectores hacia lo que consideran una actitud imperialista de Estados Unidos en la región.