Mar del Plata arrancó el 2026 con accidentes, heridos y el Interzonal trabajó a full

La postal del Año Nuevo en Mar del Plata estuvo lejos de la celebración tranquila que muchos imaginaban. Mientras los festejos se apagaban y la madrugada avanzaba, la ciudad quedó atrapada en una seguidilla de episodios que expusieron un clima de descontrol, calles peligrosas y un sistema de emergencias llevado al límite. Las guardias hospitalarias trabajaron bajo presión, con ingresos constantes y recursos que comenzaron a escasear.

Desde las primeras horas del 1° de enero, los accidentes de tránsito marcaron el pulso de una noche complicada. En distintos puntos de la ciudad, las motos volvieron a ser protagonistas de choques y caídas que obligaron a rápidas intervenciones médicas. En una de las principales avenidas, un joven terminó internado tras perder el control de su vehículo, y poco después otro conductor resultó herido en un impacto con un automóvil en una esquina céntrica. No fueron hechos aislados: con el correr de las horas, los siniestros viales se repitieron como una constante inquietante.

Pero el tránsito no fue el único foco de alarma. La violencia también se hizo presente puertas adentro. Una mujer ingresó al hospital con lesiones producto de una agresión sufrida en su propia vivienda, un episodio que volvió a poner en evidencia una problemática que suele recrudecer en fechas festivas. A ese caso se sumaron otros ingresos por peleas, ataques y heridas provocadas en contextos de tensión y alcohol.

La madrugada avanzaba y el escenario se tornaba cada vez más frágil. Un joven debió ser asistido tras una fuerte caída en la zona norte de la ciudad, mientras que un adulto mayor fue atendido luego de accidentarse en su casa, situaciones que se repiten con frecuencia cuando el ritmo habitual se altera. Sin embargo, los hechos más graves llegaron con los ataques con armas blancas: hombres heridos en distintos barrios, con lesiones que encendieron todas las alertas y obligaron a desplegar protocolos de urgencia.

El balance dejó una sensación amarga. Heridos de distintas edades, episodios violentos dispersos por la ciudad y un hospital funcionando al borde del colapso dibujaron un comienzo de año marcado por la incertidumbre. Lejos del brindis y los fuegos artificiales, Mar del Plata arrancó el 2026 con señales preocupantes: una noche en la que el festejo se desbordó y dejó al descubierto la necesidad urgente de prevención, control y cuidado colectivo.