Con la llegada de los primeros días sostenidos de calor, Mar del Plata empezó a mostrar señales claras de movimiento turístico. En Playa Grande, uno de los sectores más tradicionales y convocantes de la ciudad, la actividad comenzó a intensificarse luego de una primera quincena de diciembre más tranquila. Así lo señaló el empresario turístico Esteban Ramos, propietario de los balnearios Portofino y Príncipe, quien destacó el cierre positivo del último mes del año, aunque mantuvo una mirada prudente respecto a cómo se desarrollará el resto de la temporada.
“Por suerte sí, la verdad que estos últimos días la ciudad se nota con mucha más gente. La primera quincena fue un poquito floja, pero ahora hemos trabajado todos los días muy bien y eso nos va a dar un cierre de diciembre muy positivo”, afirmó Ramos, al referirse a la mejora registrada gracias al (acompañamiento) del buen clima y a las altas temperaturas que se anunciaron para el Área Metropolitana de Buenos Aires, principal centro emisor de turistas hacia la costa atlántica.
El clima, las decisiones espontáneas y el rol de la tecnología
El empresario explicó que los picos de calor juegan a favor del destino, especialmente porque impulsan escapadas cortas y decisiones de último momento. En ese contexto, remarcó el papel que hoy tienen los teléfonos móviles y las aplicaciones meteorológicas a la hora de planificar viajes, aunque advirtió que muchas veces esa información puede jugar en contra si no se interpreta correctamente.
“Hoy la gente decide mucho en función del teléfono. A veces juega a favor y a veces en contra, porque se anuncia lluvia y no siempre se lee bien la probabilidad. Te dicen ‘llueve el jueves’ y capaz es un 20% a la madrugada, pero la gente se queda con que llueve”, explicó Ramos.
Y agregó: “Cuando se anuncian varios días de calor, como ahora, eso claramente empuja a que mucha gente se venga a la costa, incluso de forma espontánea”.
Según Ramos, Mar del Plata sigue siendo una opción fuerte frente a otros destinos, en especial por su accesibilidad, su infraestructura y la posibilidad de viajar en vehículo propio, algo que sigue siendo determinante para muchas familias.
Un público diverso y una temporada con dinámicas diferentes
Playa Grande presenta un perfil de público variado, que combina turistas históricos, residentes temporarios y una creciente presencia de vecinos marplatenses. Ramos explicó que el barrio fue cambiando con el paso de los años, y eso también transformó el tipo de clientela.
“Hoy tenemos clientes de toda la vida, gente que viene todos los veranos, pero también muchos residentes de la zona. Aproximadamente entre un 40 y un 50% del público ya es local”, detalló. A eso se suma una demanda espontánea que cobra fuerza en enero, mes en el que todavía hay quienes eligen vacacionar durante todo el período.
En cuanto al comportamiento mensual, el empresario señaló que enero sigue siendo el más fuerte, mientras que febrero tiene una dinámica distinta, más concentrada en fines de semana y semanas cortas. Sin embargo, este año el Carnaval aparece como un factor clave. “Son cuatro días muy fuertes, que suman mucho. Febrero sigue siendo atractivo porque Mar del Plata mantiene toda su oferta, cosa que en otros destinos empieza a aflojar”, indicó.
Respecto a la competencia con otros puntos turísticos, como el sur de la ciudad o incluso Brasil, Ramos fue claro: “Cuando sale el sol y la gente viene, trabajamos todos. Hay destinos para todos los gustos. Brasil es competencia cuando el dólar está estable, pero no es que nos esté sacando mucho público”.
Expectativas moderadas, estabilidad y apuesta a la ciudad
A la hora de proyectar el verano, Ramos eligió la cautela. Si bien reconoció una mejora en el ánimo general tras la estabilidad cambiaria posterior a las elecciones, evitó hablar de una temporada excepcional.
“Nuestras expectativas son de moderadas a buenas. Sabemos que se nota de recesión y que la economía recién se está estabilizando. Para decir cómo fue la temporada, hay que esperar al 31 de marzo”, sostuvo. Y añadió: “En nuestro rubro, si te llueven los fines de semana de enero, te cambia toda la ecuación”.
El empresario también valoró el acompañamiento del sector público, especialmente a través del Ente Municipal de Turismo (ENTUR) y la Secretaría de Turismo de la provincia, destacando herramientas como los planes de cuotas del Banco Provincia. No obstante, subrayó que el diferencial sigue estando en el servicio: “Vos podés tener apoyo, pero si el servicio no es bueno, no alcanza. Y Mar del Plata tiene los mejores servicios de balnearios de la costa atlántica”.
Finalmente, Ramos reafirmó su compromiso con la ciudad y su confianza en el crecimiento de Mar del Plata. “Yo nací acá, me gusta Mar del Plata y veo que hay mucha gente apostando a la ciudad. Hay nuevos emprendimientos, inversiones, y eso genera trabajo y mejora la ciudad”, expresó.
Sobre el cierre, destacó el valor de Playa Grande como un sistema ordenado, que convive entre la actividad diurna y la nocturna sin conflictos, y concluyó con una mirada optimista pero realista: “Mar del Plata está bien posicionada, con mucho futuro. Se apunta a la excelencia y a mejorar, y eso se nota”.
