González y el boom del 70% en la construcción: El Estado hoy planifica junto con el privado

Jorge González, Secretario de Obras y Planeamiento, atribuye el crecimiento récord a la política de incentivos fiscales iniciada en la post-pandemia y recientemente renovada por dos años más. El funcionario destaca el “pleno empleo” en el sector y detalla cómo los grandes desarrollos inmobiliarios están financiando obras de infraestructura para los barrios.

Si el sector privado habla de un “desacople” de la crisis nacional, desde el despacho de la Secretaría de Obras y Planeamiento Urbano prefieren hablar de “causalidad política”. Jorge González, Secretario de Obras y Planeamiento, no se muestra sorprendido por el crecimiento interanual del 70,6% en los metros cuadrados autorizados. Para el funcionario, este fenómeno es el resultado maduro de una estrategia sembrada durante la pandemia. “Es la consecuencia de decisiones tomadas en 2020 y 2021”, define González. La clave, según su análisis, radica en el Régimen de Incentivos a la Construcción, una batería de beneficios fiscales y normativos que el Concejo Deliberante acaba de renovar por dos años más en su última sesión, enviando señales de previsibilidad a la inversión para el período 2025-2027.

El fin de la “ciudad de espaldas al mar”

El perfil de la inversión ha mutado. Ya no se trata solo de la tradicional propiedad horizontal de alta gama frente a la costa. González destaca una diversificación de la matriz constructiva que incluye logística, industria y grandes superficies comerciales.

“Mar del Plata siempre fue aspiracional para el sudeste bonaerense, pero hoy el desafío es que el inversor vuelva. Cuando un líder como Coto desarrolla dos sucursales en dos años, el resto del mercado mira a la ciudad con otros ojos”, explica el Secretario. Esta tracción también se observa en la expansión del Parque Industrial, que ha generado un ecosistema de centros logísticos en su periferia.

La infraestructura financiada por el privado

Uno de los puntos críticos del crecimiento urbano es la capacidad de los servicios públicos para soportar la nueva densidad. González admite una verdad histórica de la gestión pública: “El Estado siempre corrió de atrás a la iniciativa privada”. Sin embargo, asegura que esa lógica ha comenzado a revertirse mediante una unidad de gestión que integra a Vialidad, Obras Sanitarias (OSSE) y el área ambiental.

El modelo actual se basa en compensaciones urbanísticas, es decir, el privado construye, pero financia la infraestructura que beneficia a la comunidad. “Hace menos de un mes, OSSE anunció dos ramales cloacales en la zona sur financiados íntegramente por desarrollos privados. Esa obra le dará acceso a la red a más de 25.000 hogares que hoy no la tienen“, ejemplificó González. La misma lógica se aplica en la zona norte y en las obras viales, como el ensanche de la Avenida Jorge Newbery, de gran importancia para los barrios cerrados y el sector productivo.

Pleno empleo y la “cultura del ladrillo”

El impacto social de este volumen de obra (casi 600.000 m² en 11 meses) se mide en puestos de trabajo. El funcionario ratifica los datos gremiales: “Hay pleno empleo. Hablamos de 25.000 trabajadores registrados, y probablemente un número similar en la informalidad que debemos trabajar para regularizar”.

La demanda de mano de obra es tal que las escuelas de formación profesional tienen listas de espera. Además, González confirmó que ya no existen las vedas de construcción totales durante la temporada estival: “Se sigue trabajando puertas adentro. El verano ofrece mejor clima y días más largos, paralizar las obras sería frenar el motor de la economía local”.

La vivienda: la próxima frontera

Si bien el auge actual está traccionado por el capital que busca refugio de valor (el “dólar ladrillo”), el Secretario reconoce el déficit habitacional histórico de la ciudad. “Hay un desbalance entre la construcción para renta y la vivienda propia”, admite.

No obstante, ve en el horizonte señales de cambio. Mencionó la aprobación de nuevos loteos con servicios en la zona de Constitución y La Herradura, destinados a sectores medios, y depositó expectativas en el regreso del crédito hipotecario como la palanca definitiva para equilibrar la oferta. “Tenemos zonas con todos los servicios, agua, cloaca, gas, transporte, que debemos densificar para que el acceso a la vivienda no sea exclusivo”, concluyó.